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UNESCO
Emilia-Romaña

Rávena, con sus monumentos paleocristianos, es una combinación perfecta de arte, cultura y ocio

Situada a pocos kilómetros del mar Adriático, en el corazón de la Romaña, Rávena es una de las ciudades más fascinantes de la región, una combinación perfecta de arte, cultura, relax y ocio.

4 minutos

A la extraordinaria riqueza de su patrimonio monumental se suman más de 35 kilómetros de costa adriática, de las mejor equipadas del país, con la posibilidad de practicar actividades deportivas, realizar excursiones y buscar un poco de adrenalina en los parques temáticos a los que se puede llegar en pocos minutos.

Rávena es un verdadero tesoro de arte, historia y cultura, con un pasado antiguo y glorioso a sus espaldas que ha marcado de forma indeleble la ciudad y su provincia.

Historia y curiosidades de Rávena

Mausoleo di Galla Placidia

La historia de Rávena está ligada a la gloria del Imperio Romano de Occidente, del que fue capital en tres ocasiones a partir de principios del siglo V d. C., durante el reinado del emperador Honorio, posteriormente durante el reino de los godos de Teodorico el Grande y bajo el dominio bizantino. Gracias a este periodo de esplendor, Rávena puede presumir de 8 monumentos que le han valido la designación de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El prestigio de Rávena no ha decaído en ningún momento a lo largo de los siglos. Fue fundamental el periodo en el que la ciudad estuvo gobernada por la señoría de Guido da Polenta, a partir de 1275. A él se deben las obras de saneamiento más importantes, la expansión de la ciudad y la llegada de Dante Alighieri en los últimos años de su vida. En 1512, Rávena fue escenario de una cruenta batalla contra las tropas francesas. Tras pasar a estar bajo dominio papal, Rávena se incorporó al Reino de Italia en 1860.

Qué ver en Rávena: los lugares imprescindibles

Mausoleo di Teodorico

La ciudad de Rávena combina a la perfección arte y cultura, con un conjunto de monumentos religiosos de época paleocristiana de extraordinaria importancia histórica y artística que le valieron la inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1996. En Rávena, hay lugares que no te puedes perder en cada rincón de la ciudad, pero te sugerimos qué ver sin dejar de lado los monumentos más importantes.

La basílica de San Vital es uno de los monumentos más importantes del arte paleocristiano y bizantino de Italia y del mundo. Se construyó durante el reinado de Justiniano para testimoniar la grandeza de su imperio. No te pierdas los espléndidos mosaicos que recubren la cúpula.

A dos pasos se encuentra el Mausoleo de Gala Placidia, erigido en el año 402 por el emperador Honorio en honor a su hermana Gala Placidia. No te dejes engañar por su aspecto exterior, sencillo y modesto: el interior es un tesoro por descubrir, con los mosaicos de inspiración bizantina más antiguos de Rávena.

A san Apolinar, fundador de la iglesia de Rávena, están dedicadas dos basílicas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La basílica de San Apolinar Nuevo, en pleno centro histórico, fue erigida como lugar de culto arriano por el rey Teodorico, pero en la época de Justiniano fue reconvertida al culto católico. En su interior se encuentra el ciclo de mosaicos más grande conocido hasta la fecha. A las puertas de la ciudad se encuentra la basílica de San Apolinar en Classe, el mayor ejemplo de basílica paleocristiana del mundo. Se construyó en el siglo V para albergar los restos de Apolinaris y aún hoy conserva la belleza de su estructura original, con espléndidos mosaicos policromados.

El Mausoleo de Teodorico, situado en el parque del mismo nombre, cerca de la estación de Rávena, fue mandado construir en el año 520 por el rey Teodorico como su propia sepultura. Es la construcción funeraria más célebre e importante de los ostrogodos en Italia. Se compone de dos niveles de planta decagonal, coronados por una gran cúpula monolítica. Si quieres quedarte con la boca abierta, visita el Baptisterio Neoniano, uno de los monumentos más antiguos de Rávena y el edificio bautismal mejor conservado del mundo, y el Baptisterio de los Arrianos, el único baptisterio dedicado al culto arriano que ha llegado hasta nuestros días.

6 ideas sobre qué hacer en Rávena

Basilica di San Vitale

Las cosas que hacer en Rávena nunca faltan. El Museo d’arte della città di Ravenna es el lugar perfecto para los amantes del arte. A la colección de arte antiguo y moderno, con más de trescientas obras entre pinturas y esculturas, se suman exposiciones y muestras temporales. El museo se encuentra en el interior del complejo de la Loggetta Lombardesca, con vistas a los jardines públicos, que ofrecen la posibilidad de disfrutar de unos momentos de relax. Los jardines también albergan el Planetario, una pequeña ventana al universo en el centro de la ciudad.

Quienes visiten Rávena deben saber que el gran poeta Dante Alighieri está sepultado en la ciudad. La tumba de Dante es un pequeño templo neoclásico ubicado en la basílica de San Francisco, detrás de la piazza Caduti della Libertà. La visita dura pocos minutos, pero te recomendamos que no te pierdas el ábside de la basílica, heptagonal en el exterior y semicircular en el interior, la cripta del siglo X y el Museo Dante.

Rávena es también la ciudad de la diversión y el relax. Además de pasar unas horas en el mar en su espléndida costa, debes planificar una jornada en Mirabilandia, uno de los parques de atracciones más grandes y visitados de Italia. Más de 850 000 metros cuadrados de parque repletos de atracciones para toda la familia y para quienes buscan una descarga de adrenalina. No te puedes perder el Rio Bravo, el Katun y la gran noria panorámica Eurowheel.

Qué comer en Rávena: 5 especialidades

Qué comer en Rávena: 5 especialidades

La tradición culinaria de Rávena pone sobre la mesa sabrosas sopas, dulces rústicos y comida callejera ideal para picar mientras se pasea entre monumentos y museos.

  • El crescione romagnolo pone de acuerdo a todo el mundo. Es un término medio entre la piadina y el calzone, relleno tradicionalmente con hierbas, tomate y mozzarella. Pruébalo en la versión con calabaza y patatas.

  • Entre los primeros platos, no puedes dejar de probar los cappelletti al ragù, rellenos de queso, que también son excelentes en caldo. Típicos de los días de fiesta, pero presentes en las cartas de todos los restaurantes de Rávena, son los passatelli en caldo de carne o de pescado, elaborados con huevo, queso, pan rallado y una pizca de nuez moscada. ¡Tus papilas gustativas te lo agradecerán!
  • La braciola di castrato es una especialidad cocinada a la brasa y servida con un chorrito de aceite de oliva y limón para realzar su sabor.
  • Concluye la comida con un capricho, la piadina con queso squacquerone e higos caramelizados: no podrás prescindir de ella.
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