Para Cannon Fodder, la primera exposición individual de Giuditta Branconi en un espacio institucional, la joven artista ha creado una serie de nuevas obras pictóricas y una gran instalación compuesta por lienzos pintados, en la que el público podrá entrar físicamente.
El título de la exposición («carne de cañón») hace referencia a cuerpos prescindibles, a materia destinada a ser consumida por un sistema más amplio. En la transición del ámbito militar a la dimensión visual y simbólica, las imágenes de Branconi se transforman en municiones para denunciar un presente violento y opresivo: comprimidas, cargadas, listas para detonar sobre la superficie del lienzo, en una explosión no solo formal, sino también emocional y política: un exceso que rechaza la compostura.
Reggio Emilia RE, Italia