El corazón acogedor de los Apeninos: los 9 municipios de las Altas Marcas
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Las Altas Marcas representan un territorio rico en cultura, creatividad, historia y tradiciones. Nueve municipios, situados entre ciudades de gran relevancia artística y protegidos por las cumbres del monte Catria y el monte Nerone, que invitan a descubrir el interior de las Marcas, donde el patrimonio cultural y el natural se entrelazan y funden para ofrecer una experiencia única. Será inolvidable dejarse llevar por las excelencias culinarias, descubrir sus encantadores pueblos, explorar los numerosos espacios artísticos y creativos y perderse entre las impresionantes vistas de este territorio.
Después de explorar una naturaleza virgen y lugares llenos de historia y misterio, déjate conquistar por una tradición enogastronómica única. La riqueza de esta tierra nunca deja de sorprender.
Acqualagna
Siguiendo el recorrido del río Candigliano, casi por encanto, nos encontramos en el interior de un lugar espectacular, que la historia y la literatura han reflejado a lo largo de los siglos, como atestigua materialmente la galería romana excavada en la roca en torno al año 70 d. C., la Garganta del Furlo.
A lo largo del trazado de la vía Flaminia romana, todavía hoy salpicado de sugerentes vistas, entre imponentes paredes rocosas excavadas por el río y siguiendo los rastros geológicos, te encontrarás en un auténtico cofre natural, hoy Reserva Natural Estatal, el cual contiene un espléndido patrimonio de flora y fauna, coronado por el vuelo de las águilas que aquí anidan.
En la plaza central de Acqualagna se inicia el recorrido ligado a la trufa: desde el museo hasta la visita a la empresa, pasando por la degustación en los restaurantes de la zona, se puede experimentar una auténtica inmersión visual, olfativa y gustativa.
Apecchio
Apecchio, que se asoma entre las Marcas y Umbría, abarca un territorio en el que destacan los bosques, prados y manantiales.
Senderos y rutas atraviesan la zona con sugerentes vistas, para los amantes del contacto con la naturaleza. Lugar de encuentro de todas las civilizaciones, todavía hay rastros de asentamientos umbros, etruscos, romanos y celtas y del dominio de los condes Ubaldini, que gobernaron esta tierra desde el siglo XV hasta 1752.
Tierra de trufas y sede de la Asociación Nacional de Ciudades de la Cerveza, aquí nació la alogastronomía, que gracias a la restauración local combina sabiamente la cocina tradicional, el sabor intenso de la trufa y una cerveza excelente.
Cagli
De orígenes antiquísimos, Cagli, la Cale romana, se ha desarrollado entre las cumbres del Catria y el Nerone y los ríos Bosso y Burano, a lo largo de la vía consular Flaminia, donde se mantenía una guarnición estratégica para la defensa del territorio, que se prolongará, en fases alternas, hasta la privilegiada relación con el ducado del Montefeltro.
El espíritu renacentista está muy extendido y bien representado, en sus máximos niveles, por la arquitectura fortificada de Francesco di Giorgio Martini. Desde el espléndido torreón del siglo XV (donde hoy tiene su sede el Centro de Escultura Contemporánea) al fresco de Giovanni Santi, padre de Rafael, custodiado en la iglesia de San Domenico, son todavía bien visibles los restos de un Renacimiento glorioso.
Cantiano
El contexto natural es de notable interés paisajístico, el cual se puede descubrir a través de toda una red de senderos y rutas en plena naturaleza de los Apeninos centrales, que además se pueden recorrer a pie, en bicicleta y a caballo. Entre estos valiosos lugares naturales, recomendamos una visita a la reserva natural del bosque de Tecchie, un entorno único y particularmente valioso, ya que es un raro ejemplo de área boscosa perfectamente intacta, no afectada por la presencia del hombre. Actualmente, en la estructura urbana histórica de Cantiano destacan la iglesia de Sant'Agostino, de origen románico, el Museo Arqueológico de la Vía Flaminia, con numerosos restos ligados a la antigua vía consular, y el área arqueológica de Ponte Grosso sul Burano y de Pontericcioli. Recientemente inaugurado, el Museo de la Turba recorre la historia de una comunidad que ha transmitido la tradición del Viernes Santo durante siglos.
Frontón
El municipio de Frontone, situado en la frontera con las provincias de Ancona y Perugia, a los pies del macizo de Catria, es un territorio ideal para caminar y hacer excursiones por sus senderos naturales y para realizar actividades deportivas de montaña como esquí, «snowboard», equitación y descenso. El castillo Della Porta, fortificación fronteriza para la vigilancia de un territorio que los romanos cruzaban para llegar al Adriático, además de fortaleza del ducado de Montefeltro durante los siglos XV y XVI, se inserta en un escenario único, desde el cual se divisan desde el monte Nerone hasta San Marino y el Adriático. Hoy en día, el castillo se puede visitar y suele albergar eventos culturales, especialmente en la temporada de verano, y entre noviembre y diciembre, el famoso mercadillo de Navidad.
Serra Sant'Abbondio
Serra Sant'Abbondio se encuentra en la ladera izquierda del valle superior del Cesano, cerca del monte Catria (1701 m), y es de origen muy antiguo, pues hay testimonios arqueológicos del paso de celtas, picenos y romanos. El centro de la comunidad es el monasterio camaldulense de Santa Croce di Fonte Avellana, que todavía hoy es un lugar espiritual y cultural muy activo. El desarrollo de Fonte Avellana comenzó con san Pedro Damián, a cuya fuerte personalidad se deben no solo el núcleo original de la construcción, sino sobre todo el impulso espiritual, cultural y organizativo que hizo de la ermita un centro de atracción y difusión de la vida monástica, hasta influir fuertemente en la reforma religiosa y en la vida social. Gracias a esta figura excepcional, como monje y como hombre de iglesia, el monaquismo de Avellana y la Camáldula han podido presentarse, en su historia pluricentenaria, como eje del cristianismo y de la espiritualidad.
Arcevia
Arcevia es una de las localidades más importantes del interior de Ancona por su historia y por su patrimonio natural y cultural. Construida en las laderas del monte Cischiano, en una posición panorámica única, con vistas a todo el valle del Misa, hasta la costa adriática al este y la cordillera de los Apeninos de Umbría y las Marcas al oeste, Arcevia se funde perfectamente con el paisaje montañoso circundante. Rodeada de vegetación y en contacto con la naturaleza, además del centro histórico, cuenta con la presencia de nueve castillos que siguen siendo pequeños lugares sugerentes dignos de visitar. Parte del territorio está incluido en el Parque Natural Regional de la Gola della Rossa y Frasassi, y puede presumir de un pasado rico en restos arqueológicos y un patrimonio histórico-cultural con obras de artistas como Luca Signorelli, Giovanni y Mattia Della Robbia, Ercole Ramazzani y palacios monumentales como el palacio dei Priori.
Sassoferrato
La localidad de Sassoferrato, como la conocemos hoy en día, con los barrios de Castello y de Borgo, no existía en la época romana. En un llano a su entrada se encontraba la próspera ciudad de Sentinum, cuyos restos arqueológicos, que son visibles en el parque y en el Museo Municipal, van del siglo I a. C. al siglo IV/V d. C. Sentinum es el emplazamiento de la famosa batalla de las Naciones, en la que en el 295 a. C. se enfrentaron los romanos y las poblaciones itálicas y celtas. El monumento símbolo de la localidad es la Rocca Albornoz, una enorme construcción militar construida en el siglo XIV por el cardenal Egidio de Albornoz. Entre las numerosas iglesias de visita obligada destaca laabadía de Santa Croce, espléndido ejemplo de arquitectura románica que data del siglo XII, construida con materiales procedentes de la cercana Sentinum. En Cabernardi, una aldea no muy lejos de Sassoferrato, se puede visitar el Parque Arqueominero y el Museo de la Mina de Azufre, testimonios de la presencia de una mina de extracción de azufre que durante los siglos XIX y XX fue el centro económico de toda la zona.