La abadía de San Martino al Cimino: el sueño de una «papisa» en los montes Ciminos
La abadía de San Martino al Cimino se encuentra en los montes Ciminos, a pocos kilómetros de Viterbo. Es una imponente iglesia gótico-cisterciense que en el siglo XVII fue transformada por el sueño de poder de una mujer, Olimpia Maidalchini, cuñada del papa, quien la convirtió en el corazón de un pueblo modelo, uniendo la austeridad medieval al esplendor barroco. Un lugar único en la Tuscia.
La ambición de doña Olimpia
La iglesia cisterciense del siglo XIII estaba casi en ruinas. Sin embargo, a mediados del siglo XVII llegó ella, Olimpia Maidalchini, la poderosa cuñada del papa Inocencio X. Conocida como «la papisa», quería transformar este lugar en su pequeño estado personal. Mandó restaurar la abadía, añadiendo las dos imponentes torres que se ven en la actualidad, y construyó a su alrededor todo un pueblo planificado.
Gótico y barroco, uno junto al otro
En el interior aún se percibe la austeridad gótica de los monjes cistercienses, sobre todo en el ábside de gran altura. A continuación, la mirada se dirige hacia los detalles barrocos introducidos por Olimpia. El contraste es fascinante. Entre los elementos más destacados se encuentra el gran órgano de tubos: no es el original, ya que fue construido por una empresa inglesa y no llegó aquí hasta 1996. Un pedazo de Inglaterra en la Tuscia.
La abadía es una parroquia activa. Se encuentra en la Piazza della Chiesa de San Martino al Cimino (VT). La entrada es gratuita, pero conviene respetar los horarios de los oficios religiosos.