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Naturaleza

Lacio

Ostia: descubriendo el mar de Roma

Es la estación balnearia favorita de los romanos, por su proximidad a la capital: sólo 32 kilómetros separanRoma de Ostia.

Ante el tráfico de Vía Ostiense, cuando llega el calor, muchos prefieren tomar el tren. Lo llaman Freccia del Mare, y desde Porta San Paolo/Piramide llega a la costa en una hora. 

1. El trampolín del Kursaal, una verdadera atracción

Si deseas llegar a la playa, la parada correcta es Lido di Ostia Centro.
Lo mejor es llegar temprano, para conquistar tu trozo de playa favorito, no muy lejos del histórico Kursaal, uno de los establecimientos más antiguos de la costa del Lacio.

Inaugurado el 15 de junio de 1950, diseñado por el arquitecto y urbanista Attilio Lapadula y ampliado posteriormente por el ingeniero Pierluigi Nervi, es una de las atracciones más fotografiadas de Ostia.
A toda esta fotogenia contribuyó el cine de autor italiano. De hecho, la piscina, con su trampolín escénico, fue elegida como escenario de muchas películas rodadas en los años 50 y 60 , desde I Vitelloni hasta Belle, ma povere.

Tras un periodo de decadencia, fue relanzado con el nombre de Kursaal Village.
Aquí se pueden realizar diversas actividades, desde el voleibol de playa hasta el kitesurf. La piscina olímpica sigue siendo la principal atracción. El acceso es pago y también puede adquirirse en línea.

 

Para más información y precios: https://kursaalvillage.com

2. Un paseo por el Borghetto dei Pescatori

A poco menos de 2 kilómetros del Kursaal, se encuentra el romántico Borghetto dei Pescatori, una pequeña aldea de pocas casas, en Ostia Levante.
Una isla peatonal, permite pasear con serenidad apreciando la belleza del lugar y disfrutar de un buen plato de pescado en algún local histórico.

Todos los años en verano, el Borghetto acoge el Festival de Tellina.

3. La historia de Ostia Nuova

Ostia no es sólo playas.
Fundada a principios del siglo XX con el nombre de Ostia Nuova, se fue desarrollando a lo largo de los años hasta convertirse en una especie de barrio de Roma, hasta el punto de que hoy es una fracción de la capital.

Paseando por las calles del casco antiguo, uno se encuentra con palacios y villas de estilo Art Nouveau, mientras que la Via della Marina se caracteriza por sus edificios populares.

Es muy especial el Palacio del Loro llamado así por su color brillante. Con vista a la plaza Anco Marzio, fue diseñado en 1929 inspirado en las viviendas de la Viena socialista.

A los años 20 remontan el Palacio del Gobernador y la llamada Coloniaconstruida entre 1916 y 1920 y destinada a ser un hospital para el tratamiento helioterapéutico de niños enfermos de tuberculosis. La arquitectura moderna de este periodo es visible en obras públicas, como el Correo Postal de inspiración futurista y en la Iglesia de Santa María Regina Pacis construida entre 1919 y 1928 en estilo neorrenacentista y neobarroco.

4. Descubrir el puerto deportivo y la fauna local

Desde 2001, Ostia cuenta con un puerto turístico capaz de albergar 833 embarcaciones de hasta 60 metros.
En la zona, no te pierdas el Centro de Hábitat del Mediterráneo de Ostia, un paraíso para los observadores de aves. Se registraron más de 200 especies de aves, entre ellas la garza roja, que cuenta con la colonia más importante del Lacio.

El parque está donde antes había un vertedero, conocido porque fue el escenario de la muerte de Pier Paolo Pasolini. En su memoria se erigió un Parque Literario, mantenido por voluntarios de Lipu, la Liga para la Protección de las Aves. El acceso es gratuito, desde las 9 de la mañana hasta el atardecer. Para visitar el Centro de Hábitat del Mediterráneo es necesario reservar. ¿Un consejo? Ve a primera hora de la mañana: será más fácil avistar aves.

 

Para más información: http://www.lipu.it/centro-habitat-mediterraneo-ostia

5. La Pineta de Castel Fusano, el corazón verde de Ostia

Las sorpresas en Ostia no terminan.
A 5 kilómetros de la desembocadura del río Tíber se encuentra el Parque Urbano de Pinares de Castel Fusano, una zona protegida de 916 hectáreas.
Los aficionados a la arqueología podrán admirar lo que queda de una Villa romana: según algunos estudiosos, perteneció a Plinio el Joven, mientras que para otros perteneció a Hortensius, orador y opositor a Cicerón.

El viaje a través de la historia continúa entre las excavaciones arqueológicas de Ostia cerca del Lido. Se puede llegar en coche o en tren, bajando en Ostia Antica.
Pasear en el Parque Arqueológico de Ostia Antica entre la domus, el foro, el templo, la basílica y el teatro, es una gran emoción, un viaje en el tiempo.
Aquí se encuentran los restos de la sinagoga más antigua del mundo occidental: del siglo I a.C. desenterrada en 1961.

 

Lea más: https://www.ostiaantica.beniculturali.it/

6. El castillo de Julio II, de fortaleza papal a prisión

En la entrada de las excavaciones, es muy interesante el Castillo de Julio II, una fortaleza construida entre 1483 y 1486 utilizada como sede de la aduana papal, encargada de recaudar los impuestos sobre las mercancías que llegaban a Roma por mar.

Tras la crecida del Tíber en 1557, la fortaleza fue abandonada, y en el siglo XIX se utilizó como prisión para los condenados a trabajos forzados.

Desde 2021, el castillo se puede visitar los sábados y domingos, una visita obligada para los amantes de la historia. Ostia está llena de secretos por descubrir. Sea para una excursión de un día como de unas vacaciones más largas, merece la pena incluirla en la lista de lugares para visitar.

 

Lea más: https://cultura.gov.it/luogo/castello-di-giulio-ii