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Lacio

La Vía Francígena en la región de Lacio no termina en la ciudad de Roma

Si Roma es el punto central de la Vía Francígena, los alrededores de Lacio, que los peregrinos atravesaban en su viaje, están llenos de lugares igualmente fascinantes: aquí tienes 5 que descubrir.

21 julio 2022

3 minutos

Roma es sin duda el punto central de la Vía Francígena, pero los alrededores de Lacio, que los peregrinos atravesaban en su viaje, están repletos de lugares menos conocidos, pero igualmente fascinantes: entre la naturaleza, el arte, la arquitectura y la espiritualidad, he aquí 5 que merecen absolutamente la pena conocer.

1. La Catedral del Santo Sepulcro en Acquapendente

Torre Alfina, aldea de Acquapendente, es un pueblo medieval en la provincia de Viterbo que limita geográficamente con Toscana, forma parte de la lista de los pueblos más bonitos de Italia y destaca por sus iglesias muy antiguas. La más significativa entre todas es la Catedral del Santo Sepulcro, con su fina cripta románica de veinticuatro columnas, idéntica a la de Jerusalén y donde, según cuenta la tradición, se guardan las piedras con la sangre de Jesús Cristo traídas por los cruzados a su regreso de Tierra Santa.

2. El Lago de Bolsena

La mayor cuenca volcánica de Lacio, con las verdes islas Bisentina y Martana, ricas en restos antiguos, es famosa por sus anguilas, como menciona el poeta Dante en la Divina Comedia. Las embarcaciones típicas para la pesca de anguilas hoy día se utilizan para realizar excursiones turísticas, permitiendo a los visitantes adentrarse en los rincones más ocultos entre juncos y vegetación. De entre las actividades que se puede practicar están la vela y el windsurf, así como las rutas en bicicleta. También pasa por aquí el Camino de los bandoleros del siglo XIX, siguiendo sus antiguas huellas.

3. Viterbo: el Palacio Papal y la Cava di Sant’Antonio

Al abrigo de los montes Ciminos, esta espléndida ciudad de arte destaca por sus yacimientos arqueológicos y palacios renacentistas de gran valor que se alzan entre las sinuosas calles de su casco histórico. Entre ellos, destaca el Palacio Papal, del siglo XIII, situado en la colina de San Lorenzo, con su logia abovedadas que conduce al Salón del Cónclave, sede de una histórica elección papal. Tampoco hay que perderse la misteriosa Cava di Sant'Antonio, un sugestivo camino etrusco en el subsuelo excavado en la toba entre altos muros envueltos en la penumbra.

4. El Parque de los Acueductos en la antigua calzada romana Vía Apia

Appia Antica

Se trata de un pulmón verde que forma parte del Parque Regional Suburbano de la antigua vía Apia, en la zona que fue la encrucijada fundamental para la red hidráulica de la antigua Roma, de la que aún quedan los impresionantes restos de seis de los once famosos acueductos. A éstos se suma el acueducto Felice, de época renacentista, cuyas aguas todavía se utilizan para el riego y para el suministro hídrico de un estanque, de un arroyo y de una cascada. En años recientes se ha llevado a cabo la restauración hídrica y del paisaje de la zanja de Agua Mariana.

5. La Abadía de Fossanova

El espectacular complejo del monasterio cisterciense en la provincia de Latina comenzó siendo una pequeña aldea rural, conformada por una iglesia, un convento, una enfermería, un establo y un hospicio para peregrinos, que se conservan todos perfectamente intactos. Luce una fachada blanca con un enorme rosetón, interiores luminosos y un claustro con columnas y capiteles finamente trabajados, una sala capitular y un refectorio, así como la habitación que albergó a Santo Tomás de Aquino en los últimos días de su vida. Gracias a su perfecta acústica, cada verano se celebra el Festival Pontino de Música.