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Destino turístico

Tuscia Viterbese

Entre Viterbo y sus alrededores: 6 lugares por descubrir

La Tuscia Viterbese es un lugar encantador donde pasar un fin de semana regenerador. Parques misteriosos, villas de cuentos de hadas, palacios evocadores y pueblos antiguos es lo que te espera si eliges este destino. Puede considerarse una de las zonas más bellas de Italia desde todos los puntos de vista: paisaje, historia y cultura. La solución ideal si has decidido organizar una escapada fuera de la ciudad para disfrutar de una experiencia que combina historia, arte, cultura y bienestar.

1. Viterbo, la ciudad de los Papas

Un fin de semana mágico entre cultura y bienestar

Conocida históricamente como la “Ciudad de los Papas”, aquí las huellas de la civilización etrusca se mezclan con un trazado medieval y las aguas termales terapéuticas. Viterbo tiene tantas facetas distintas que una sola visita no es suficiente para apreciar y disfrutar de una ciudad con una historia y una cultura tan profundas. Desde los palacios aristocráticos de la Piazza del Plebiscito hasta el auténtico entorno medieval del barrio de San Pellegrino, pasando por el Palacio Papal y el de los Priores, la Catedral románica de San Lorenzo, el Palacio de los Gobernadores y el del Podestà. Viterbo tampoco tiene rival en cuanto a tradiciones. 

Imprescindible, en la noche del 3 de septiembre de cada año, la antigua procesión de la Máquina de Santa Rosa, con motivo de las fiestas patronales de Santa Rosa, patrona de la ciudad. Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, esta colosal torre de más de 30 metros de altura y con un peso de más de 5.000 kilos, es llevada en procesión a hombros por un centenar de porteadores o costaleros a lo largo de un recorrido de un kilómetro por el centro de la ciudad. Calzado cómodo y deseo de sorprenderse son las únicas cosas imprescindibles para quien visita Viterbo. Y después de un día de descubrimientos, nada mejor que un bañarse en las cálidas aguas termales de las monumentales Termas de los Papas

Se puede llegar fácilmente a Viterbo desde Roma en tren y el viaje dura casi dos horas.

2. Civita di Bagnoregio

Un pueblo de cuento de hadas enclavado en piedra toba

Cuando aparece en el horizonte, Civita di Bagnoregio parece casi un espejismo. Un pueblo pequeño y pintoresco encaramado en una colina de toba, al que sólo se llega por una larga pasarela. Al cruzar la puerta de entrada, casi se tiene la impresión de que el tiempo se detiene. Desde la plaza central parte un laberinto de callejuelas que conducen a balcones y terrazas con vistas al espléndido panorama del Valle dei Calanchi, un paisaje siempre cambiante que se revela al visitante, donde los agentes climáticos han moldeado el suelo calcáreo y la arcilla arenosa. Civita di Bagnoregio, uno de los pueblos más bonitos de Italia, es un destino ineludible para quienes buscan un ambiente acogedor y un toque de poesía.

3. Villa Lante

Para los que buscan paseos relajantes al aire libre

En el pueblo medieval de Bagnaia, cerca de Viterbo, Villa Lante representa la combinación perfecta entre naturaleza y arquitectura, el lugar ideal para los amantes de los paseos al aire libre, donde poder disfrutar de un entorno seguro para relajarse. Este lugar histórico es un típico y magnífico ejemplo de jardín estilo italiano, formado por terrazas, fuentes antiguas, setos cuidadosamente cuidados y estatuas del siglo XVI. En el interior de Villa Lante es agradable perderse para descubrir las vistas, el lugar ideal para románticos paseos primaverales y ofrece breves itinerarios y hermosos senderos accesibles para todos.

 

4. Sacro Bosco di Bomarzo (Bosque sagrado de Bomarzo)

Un viaje fantástico a través de hechizos, misterios e ilusiones

También conocido como Parque de los Monstruos, por la presencia de esculturas grotescas sumergidas en una atmósfera surrealista, el Bosque sagrado es una experiencia que permite dar rienda suelta a la fantasía y la imaginación. Poblado por criaturas oníricas y grotescas talladas en la roca, este lugar es el punto de partida de un viaje fantástico a través de hechizos, misterios e ilusiones. Un viaje místico con tintes dantescos, en el que se alternan esfinges, estatuas que combaten, una casa inclinada, un espeluznante ogro, Cerbero, el perro de tres cabezas, y un pequeño templo, punto final del viaje.

Recomendado para una excursión de un día, lleno de diversión para pasarlo genial en familia. El parque cuenta con un restaurante (solo con reserva), una cafetería, una librería y una zona infantil.

 

5. Palacio Farnesio

Obras maestras del arte y arquitectura entre jardines, fuentes y juegos de agua

Exuberantes jardines, avenidas arboladas, fuentes antiguas y magníficos juegos de agua enmarcan el esplendor del Palacio Farnesio. Situado en Caprarola -a 20 km de Viterbo-, este palacio del Renacimiento tardío cuenta con cinco plantas de frescos de diferentes artistas y encierra las joyas de la arquitectura, como la Scala Regia, una magnífica escalera de caracol que apoya sobre 30 columnas dóricas. Realizada con finos accesorios y materiales de mármol, es un palacio majestuoso y un espectáculo único para los amantes del arte y de la arquitectura. 

Una excursión recomendada para los aficionados al arte y a la naturaleza.

 

6. Calcata

El pueblo de los artistas

A medio camino entre Viterbo y Roma, Calcata está encaramada en una alta y colosal roca volcánica en el valle de Treja. Pueblo medieval cargado de historia, con vistas características y evocadoras donde el tiempo parece haberse detenido, es el lugar donde numerosos artistas y artesanos a lo largo del tiempo se han refugiado aquí para huir el frenético ritmo de vida de las grandes ciudades en busca de tranquilidad y de un lugar a la medida del hombre. Lo que hace Calcata un lugar único son las pequeñas casas antiguas excavadas en la roca de toba, que se alternan con tiendas y talleres creativos donde se pueden comprar obras de arte y de artesanía. Para los amantes del senderismo y la naturaleza, es imprescindible una parada en las cascadas del Monte Gelato, un oasis verde en el parque de la Treja donde regenerarse escuchando el sonido de las aguas de las piscinas naturales creadas por el río.