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Naturaleza

Lacio

Los parques de Roma. Ideas y consejos para sumergirse en la naturaleza en el corazón de la Ciudad Eterna.

Pasear con la familia, practicar deportes, descubrir nuevos lugares o relajarse. Todos los motivos son buenos para organizar una escapada al aire libre en los parques y villas de Roma.

Ya sea un paseo romántico, pasar un buen rato en familia, practicar deporte o por simple curiosidad, Roma, con sus grandes parques y pequeños oasis, tiene realmente mucho que ofrecer. Villas, parques, jardines botánicos, terrazas panorámicas, residencias únicas y museos: el lado verde de Roma siempre sorprende, con experiencias y descubrimientos nuevos e inesperados. Antes de empezar, una curiosidad ¿Sabías que la Ciudad Eterna es una de las ciudades más verdes de Europa, y la ciudad europea con más hectáreas de espacios verdes? Este enorme patrimonio se debe a los papas y a las familias nobles romanas que en el pasado encargaron la construcción de residencias y villas rodeadas de elegantes y majestuosos jardines.

1. Villa Doria Pamphilj

Villa Doria Pamphilj

Villa Doria Pamphilj, con sus 184 hectáreas, es la mayor zona verde histórica de la ciudad de Roma, situada fuera de las murallas del barrio Gianicolense. Edificios del siglo XVII, jardines italianos, fuentes, cascadas, lagos y árboles monumentales salpican esta histórica villa, delimitada por las antiguas calzadas romanas de Vía Aurelia Antigua, Vía della Nocetta y Vía Vitellia. Uno de los parques más populares de Roma, Villa Doria Pamphilj es un auténtico paraíso para los amantes de los deportes al aire libre, que se dan cita aquí para hacer footing por los numerosos senderos, o para entrenarse en los oasis de circuitos deportivos, señalizados y equipados.

2. Villa Borghese

Villa Borghese

En una excursión a la ciudad no puedes perderte la visita a Villa Borghese, una de las atracciones más importantes de Roma. Con una superficie de 80 hectáreas, este amplio espacio verde se encuentra en el corazón de la ciudad eterna. Además de la naturaleza que puebla el parque, Villa Borghese está llena de famosos monumentos y puntos de interés histórico y cultural. Entre todas las villas romanas, ésta es una de las más ricas en testimonios artísticos y paisajísticos: edificios, esculturas, monumentos y fuentes -obra de ilustres artistas barrocos, neoclásicos y eclécticos-rodeados de árboles centenarios, estanques, jardines al estilo italiano y amplios espacios abiertos.

En el interior del parque Villa Borghese se encuentra la opulenta y barroca Galería Borghese, uno de los museos más asombrosos de la Ciudad Eterna, cuyas colecciones incluyen obras de algunos de los más importantes artistas como Bernini, Canova, Caravaggio, Rafael, Perugino, Rubens, Bellini, Tiziano, solo por nombrar algunos.

3. Janículo

Sparo a salve del Cannone del Gianicolo. Photo by: ValerioMei / shutterstock.com

Uno de los pulmones verdes de la ciudad es, sin duda, el Janículo. Desde la espléndida terraza panorámica se puede disfrutar de una de las vistas más fascinantes de Roma. No te pierdas, al mediodía, el disparo de fogueo de Cañón del Janículo, que marca la hora exacta. Las laderas del Janículo acogen la magnífica Villa Corsini con su Jardín Botánico, en el histórico y característico barrio de Trastevere, que ocupa una superficie de 12 hectáreas y alberga unas 3000 especies de plantas. En 1856 los jardines de la villa se unieron a los de la muy cercana Villa Doria Pamphilj, aumentando así la superficie de los jardines.

4. Jardín de los naranjos

Giardino degli Aranci

Bajando a lo largo del Tíber y llegando al Aventino, se llega al Parque Savello, más conocido como el Jardín de los Naranjos, una pequeña terraza con vistas al Tíber. Desde este rincón, uno de los más apreciados y visitados de la ciudad, se puede disfrutar de una de las vistas más bonitas de Roma. No te pierdas la visita a la cercana Basílica de Santa Sabina en el Aventino. Siguiendo hacia Piazza dei Cavalieri di Malta, te espera una sorpresa: mirando por el ojo de la cerradura del Gran Priorato de Roma de la Orden de Malta, podrás admirar una vista única de la cúpula de la Basílica de San Pedro.

5. Reserva Natural de Monte Mario

Riserva Naturale di Monte Mario, vista panoramica

Un verdadero mosaico de diversidad biológica, casi una rareza en Roma, se encuentra en la Reserva Natural del Monte Mario, que con sus 139 metros de altura es el relieve más imponente del sistema de colinas conocidos como los Montes de la Farnesina.