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Sport

Toscana con vistas: rutas en bicicleta entre impresionantes panoramas

<strong>Si eres deportista, cicloturista o principiante absoluto sobre dos ruedas</strong>, poco importa: entre los cientos de itinerarios cicloturistas repartidos por su asombroso territorio, la Toscana seguro que tiene uno a tu medida. 

Rutas inmersas en la belleza paisajística y artística que el mundo nos envidia, aptas para bicicletas de carretera, de montaña o bicis eléctricas, adaptadas a cada nivel de habilidad. ¿Listo para elegir tu ruta?

1. De Abetone a Monte Amiata, con la manía de la gravedad

Si te gusta el descenso y el freeride, marca estos destinos en los Apeninos. El primero es el Abetone Gravity Park, uno de los mayores parques para bicicletas de Italia, al que se accede por un teleférico que salva un desnivel de 700 metros. La otra dirección que debes apuntar es Doganaccia, con un teleférico que recorre 900 metros, donde no te faltarán emociones. Y si todavía no tienes suficiente, otro lugar interesante es el Monte Amiata, en el extremo sur de la región, que cuenta con otros descensos plenos de adrenalina. En esta sierra de origen volcánico, el ambiente es especial y, combinando el aire fresco con los sabores de montaña, pasarás horas muy agradables. 

2. Enduro con vistas al mar o al interior

Si lo que buscas en cambio son pistas de enduro, prueba las que hay entre Punta Ala y Castiglione della Pescaia en la costa y Massa Marittima en el interior. Una de las zonas mejor equipadas para la práctica del enduro se encuentra en estos lugares. Las pistas de enduro de Rincine, en cambio, cuentan con algunos tramos más fáciles y otros muy técnicos, para todos los niveles de dificultad.

3. Bicicletas eléctricas en plena naturaleza

Si, por el contrario, para ti el ciclismo rima con paseos tranquilos por los pueblos y la degustación de productos locales, la cosa cambia. Para los amantes de las bicis eléctricas, por ejemplo, Lunigiana es el paraíso, gracias a sus paisajes siempre cambiantes con vistas a las montañas y al mar: obligatorio en otoño, cuando el follaje de los bosques adquiere tonalidades anaranjadas y rojas que no podrás dejar de fotografiar. 

Una experiencia que merece la pena es dar una pedaleada por los Bosques Sagrados del Casentino: aquí correrás por la vía de un antiguo ferrocarril, por los senderos del bosque de Lama o por la ruta de los caminos de los carboneros. 

4. En la grava más aventurera

Esta región también podría llamarse el paraíso de la grava, sí, de la grava: aquí abundan las carreteras blancas que adoran los amantes de las pistas de tierra. La zona, además, te resultará familiar si has seguido la Heroica, la carrera ciclista más famosa del mundo, a través de rutas como el Chianti, Crete Senesi y Val D'Orcia. El ciclismo aquí es toda una experiencia con rutas que podrás recorrer durante todo el año. 

5. Entre viñedos y cipreses

El ciclista de carretera busca, con razón, rutas secundarias, pero también desniveles, curvas y avituallamientos. Los caminos entre viñedos y cipreses son muy pintorescos y te ofrecen un maravilloso descanso, especialmente en la zona entre Bolgheri y Castagneto Carducci. 

Hacia Sassetta y Suvereto, sin embargo, las curvas se hacen cada vez más frecuentes. Quienes prueben los 172 km del Gran Tour de Val di Merse pueden elegir si lo recorren todo de una sola vez o por etapas. Un par de consejos: debes realizar una parada obligatoria en la hermosa abadía con vistas a las estrellas de San Galgano, y podrás buscar hoteles para bicicletas en Casole d'Elsa. Si estás a la caza del verde, no te olvides de la zona de Mugello. 

6. Circuitos lentos en la Toscana

Pedaleando sin prisas, te encontrarás en la antigua Vía Francígena, la gran ruta ciclista que atraviesa todo el corazón de la Toscana. Finalmente llegarás a la costa: el espectáculo lo tienes garantizado a lo largo de las ciclovías del promontorio del Argentario, recorriendo la franja de la Feniglia, un pinar y reserva natural, para después deleitarte con la impresionante imagen de la playa.

 Por último, en Versilia, encontrarás la ciclovía más "marinera" de Italia, al lado del mar, perfecta si decides parar a darte un chapuzón.