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Compras y mercados

TIROL DEL SUR

Brunico tiene el mercado navideño más bonito de Val Pusteria

2 minutos

Si decides visitar el <strong>mercado navideño de Brunico</strong>, prepárate para extasiarte con la belleza que rodea al <strong>mercado más esperado de Val Pusteria.</strong>

En Brunico, todo se vuelve mágico. De los palacios medievales del casco antiguo, que componen el magnífico escenario del mercado, a la piazza del Municipio, la via Centrale y el parque Tschurtschenthaler, que alberga los puestos navideños con lo mejor de la artesanía y la gastronomía locales. También con los cantos y la iluminación navideños, e incluso la espectacular corona de montañas que rodean el valle.

1. Una ciudad de colores pastel

Es Navidad en Brunico cuando, al atardecer, las bonitas fachadas de los edificios de color pastel comienzan a brillar con las luces navideñas. La via Centrale, situada entre las puertas medievales de Ragen y delle Orsoline, es una de las calles comerciales más bonitas del Tirol del Sur, que se anima con los sonidos, colores y aromas del precioso mercado navideño. Esta pequeña ciudad tiene un espíritu comercial muy marcado debido a su posición geográfica, situada en el centro de val Pusteria y en la confluencia de otros dos valles, val Aurina y val Badia.

En Brunico encontramos objetos de la artesanía local junto con adornos para la casa, telas, figuritas para el belén, adornos navideños, juguetes de madera y delicatessen culinarias. Cerca de la piazza del Municipio hay una tienda con una exposición de objetos de artesanía realizados a mano y una pista de patinaje sobre hielo. Con motivo del mercado, la ciudad organiza para sus visitantes visitas guiadas gratuitas al centro histórico.

2. El desfile de los demonios enmascarados

Entre los puestos y las instalaciones del mercado navideño de Brunico se celebra entre los días 5 y 7 de diciembre el desfile de los Krampus o demonios enmascarados de la mitología germana, que visten máscaras terroríficas, trajes rasgados, pieles de cabra y cencerros, y que se pasean entre los puestos o en los lugares más impensables a la caza de niños malos. Se trata de una tradición popular, que podría tener su origen en las incursiones de los jóvenes que, en tiempos de hambruna, iban a saquear las aldeas vecinas.

3. Gulash y Zelten: las tentaciones de la gastronomía local

Los aromas que se elevan de los puestos del mercado Brunico te atraerán para pruebes todas las especialidades de la sabrosa cocina de la val Pusteria. En ellos encontrarás el gulash en el cuenco de pan o con polenta, hamburguesas de carne local, la rosticciata de tocino y patatas o las típicas salchichas con chucrut.

O también los spätzle condimentados con diversas salsas, la sopa de cebada y, para terminar con dulzura, las fritelle con mermelada, la frittata dulce con arándanos rojos y el zelten, un pastel navideño típico del Tirol del Sur con fruta confitada, almendras y nueces, que se cocina tradicionalmente el 21 de diciembre. De hecho, lo preparaban las jóvenes para sus novios.