Castelli del Ducato en las zonas de Piacenza y Parma
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A lo largo de la vía Emilia, un itinerario milenario
Este itinerario discurre a lo largo de la vía Emilia, concretamente en el tramo comprendido entre las zonas de Parma y Piacenza, donde, entre 1545 y 1859, dominó el Ducado de Parma y Piacenza.
La vía Emilia, una de las más antiguas del mundo y actualmente convertida en la carretera estatal 9, es uno de los orgullos de Emilia-Romaña, además de ser el origen del propio nombre de la región. Se trata de una calzada romana con un aire épico que, en algunos tramos, conserva su empedrado original.
Aquí se concentran muchos siglos de historia, desde la Edad Media hasta la Ilustración, que han dejado huellas de cultura y arquitectura por doquier. Muy cerca se suceden castillos, bastiones, fortalezas y casas solariegas, ejemplos extraordinarios del arte de la fortificación. A lo largo del recorrido, el paisaje va desde la Baja Padana hasta los Apeninos emilianos, en un panorama de colinas cubiertas de viñedos, arroyos y valles verdes. Nos sumergimos en atmósferas medievales y asistimos a recreaciones históricas con trajes de época.
El itinerario es apasionante para todos, incluidos los niños; para ellos hay talleres educativos y de exploración, e incluso un mágico Parque de los Cuentos, en Gropparello. Para que la jornada resulte realmente agradable, no dejes de organizar un pícnic en el prado, así como una parada en las tabernas y en los mercadillos de los castillos. Si te gustan los restaurantes auténticos, en este tramo de carretera encontrarás muchos en los que podrás degustar los famosos embutidos acompañados de los vinos locales DOC.
Lo que no te puedes perder en la zona de Piacenza
En Val Vezzeno, la primera parada es el castillo de Gropparello. En la Sala de los Instrumentos Musicales destaca un piano de cola del siglo XIX, pieza clave de una colección que incluye un arpa del siglo XVIII, flautas barrocas, bombardas y un clavicordio mecánico procedente de Viena.
Este es el lugar adecuado para los niños, que quedarán encantados con el Museo della Rosa Nascente, una explosión de variedades de rosas y plantas, y aún más con el Parco delle Fiabe - Primo Parco Emotivo d’Italia, diseñado para los más pequeños. Los encuentros con caballeros, elfos y brujas entre senderos, jardines y claros, en el bosque centenario, son toda una sorpresa.
La Rocca Viscontea, en la localidad de Castell’Arquato, se erigió entre 1342 y 1349. El eje de todo el edificio de ladrillo rojo es el torreón, de 42 metros de altura, que se eleva sobre los dos recintos y las torres secundarias. Vigoleno es un ejemplo perfecto, y magníficamente conservado, de pueblo medieval fortificado. En su día inexpugnable, encaramado en la colina, ahora resulta espléndido de visitar con sus murallas almenadas. El castillo inspiró a la duquesa Maria Ruspoli de Gramont hasta el punto de llevarla a transformarlo en un salón literario; aquí, de 1921 a 1935, la noble recibió a ilustres huéspedes, entre los que destacó Gabriele D’Annunzio, el gran poeta.