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Enogastronomía

Tirol del Sur

7 bodegas del Alto Adige para hacer un viaje veraniego sensorial

Aquí no solo hay rutas impresionantes entre paisajes montañosos, parques y zonas naturales vírgenes, también tienes la oportunidad de descubrir sabores únicos

El Alto Adige es un maravilloso destino veraniego que has de descubrir con todos tus sentidos, empezando por las papilas gustativas.

Basta con pasarse por una de las muchas bodegas del Alto Adige para enamorarse del carácter único de los vinos del Tirol del Sur o de la belleza no contaminada de sus viñas. Las grandes superficies con pérgolas o hileras de espalderas se alternan con innovadoras técnicas de vinificación. Pequeñas fincas o grandes bodegas blasonadas en las que podrás descubrir vinos blancos, tintos y espumosos deliciosos: una oportunidad única para relajarte.

Desde el rojo rubí hasta el amarillo pálido, entre sabores armoniosos y con cuerpo, con notas florales, afrutadas o especiadas: los vinos del Alto Adige son variados, ricos, ideales para todos los gustos, constituyendo experiencias de degustación.
En los alrededores de Bolzano, por ejemplo, destaca el aterciopelado y afrutado Santa Maddalena, así como el intenso y sabroso Lagrein, mientras que el aromático Gewürztraminer, típico de la zona de Bassa Atesina, también conocida por su delicioso Pinot Noir, es mundialmente conocido. Por otro lado, los vinos más populares de las zonas de Oltradige y el Valle del Adigio incluyen deliciosos y fragantes vinos blancos.

Como la buena bebida es costumbre en toda la región, para descubrir las mejores experiencias de cata en el Alto Adige, en tu viaje puedes detenerte en estas 7 bodegas, para luego seguir y seguir.

1. Bodega Bolzano

cantina bolzano

La primera parada no es sólo para saborear sus auténticos vinos, también tienes que apreciar la extraordinaria estructura de esta bodega, que bien merece una visita. La Cantina Bolzano, situada en las afueras de la soleada capital provincial de Trentino, es un edificio moderno: un majestuoso cubo envuelto en lámina de aluminio perforado de color bronce con ramas que recuerdan a una hoja de parra.

Símbolo de la cultura vitivinícola de la ciudad, desde 2001 reúne en una sola estructura dos bodegas históricas, la de Gries (de 1908) y la de Santa Maddalena (de 1930).

Gracias a la calidad de sus uvas, que proceden de 15 variedades diferentes y son cultivadas por unos 200 socios, a las condiciones especiales del suelo y al microclima único, sus vinos nobles de sabor inconfundible se sitúan en la cima de la producción vinícola del Tirol del Sur, con reconocimiento a nivel nacional e internacional. 

2. Bodega Haidenhof

cantina haidenhof

Nos trasladamos a Cermes, una pequeña maravilla, no muy alejada de Merano. Una parada en la bodega Haidenhof supone conocer el origen de algunos de los vinos más interesantes del Tirol del Sur. Puedes realizar una visita guiada a la finca, degustando sus vinos, maridados con algunos platos típicos de la zona preparados en la renombrada posada rural Haidenhof.

Con una historia de 300 años, los viñedos de Haidenhof ocupan una superficie de 3,5 hectáreas a una altitud de 450 m sobre el nivel del mar. El suelo arcilloso y arenoso, la exposición al sureste y el perfecto clima mediterráneo, así como las hábiles manos de quienes cultivan las ocho variedades de uva desde hace tres generaciones, son el secreto de la exquisitez de sus vinos finos de gran cuerpo con toques aromáticos y afrutados.

Un destino perfecto para un viaje de verano en busca del sabor y la belleza.

3. Finca Pfitscher

tenuta pfitscher

Si la pregunta es a dónde ir en Trentino Alto Adige en verano, la respuesta es a la finca Pfitscher para abastecerse de vino durante todo el año, recordando un maravilloso viaje de descubrimiento del buen sabor y la excelencia.

Una larga tradición familiar que se remonta a 1861 de una bodega en el corazón de los viñedos de la Baja Atesina. El edificio, diseñado de modo sostenible, combina la eficiencia energética con una arquitectura abierta y moderna que convierte el vino en una experiencia inolvidable.

En la Finca Pfitscher es posible observar con detalle los distintos tipos de suelo que garantizan la obtención de uvas especiales y degustar vinos como Fuchsleiten, Pinot Noir Riserva Matan, Lagrein Griesfeld y Rivus, Sauvignon Blanc Mathias y Saxum, Gewürztraminer Rutter y Gewürztraminer Stoass

4. Bodega Josef Brigl

cantina josef brigl

En la provincia de Bolzano, concretamente en Eppan, se encuentra una de las bodegas más relevantes del Tirol del Sur: Josef Brigl.

Con 700 años de historia vitivinícola a sus espaldas, una finca de 50 hectáreas de superficie vitícola alberga una de las principales y mayores bodegas del Tirol del Sur. Los vinos que se producen aquí combinan a la perfección las uvas seleccionadas por la tecnología moderna y una larga experiencia para producir tintos y blancos con cuerpo, así como vinos rosados ligeros y olorosos.

Aquí podrás disfrutar de un Pinot Noir bien seco, un Schiava intenso y un Gewürztraminer con un toque picante que te enamorará inmediatamente.

5. Bodega Josef Weger

cantina josef weger

La actividad agrovinícola de la familia Josef Weger tuvo su origen en 1820 en el corazón de la zona de Cornaiano, en la conocida Ruta del Vino del Alto Adige.
Desde hace seis generaciones, la uva se cultiva aquí, combinando técnicas ancestrales con importantes innovaciones, en una búsqueda continua de la perfección.

Los característicos viñedos en las colinas son un espectáculo de la naturaleza: situados a 450-650 metros sobre el nivel del mar, gozan de un microclima y un suelo que confieren a las uvas sabores distintivos y un gran carácter. ¿Cuáles son los favoritos entre los vinos producidos aquí? Hay que elegir entre la línea clásica de Tenuta Josef Weger y los vinos de la línea Maso delle Rose.

6. Bodega de la Abadía de Novacella

cantina dell'abbazia di novacella

Un espectáculo de postal lo ofrecen también los viñedos del monasterio de Novacella, a tiro de piedra de Bressanone.
El monasterio donde se encuentra la bodega fue fundado en 1142 y elabora vinos de renombre internacional a partir de uvas cultivadas a una altitud de entre 600 y 900 metros.
Además de visitar el histórico monasterio, de gran interés arquitectónico y cultural, podrás dar un paseo entre las filas de viñedos. Recuperarte aquí es sencillo: basta con que te zambullas en una de las catas que ofrece la bodega, durante la cual podrás probar la apreciada línea PrePositus. Un sorbo tras otro para conseguir el bienestar total.

7. Bodega Merano

cantina merano

Los amantes del buen vino no deben perderse la visita a la Bodega Merano, un icono enológico que tiene dos secretos: el respeto a la naturaleza que le rodea y mucha tradición en una elaboración de un vino que supera a la competencia.

La ubicación favorable entre las zonas de Burgraviato y Bassa Val Venosta garantiza un clima especialmente suave y un suelo con condiciones ideales para el cultivo de viñedos, acompañado de una cuidadosa selección manual de las mejores uvas y de una adecuada conservación del vino fabricado, con resultado de un sabor armonioso.
Aquí puedes degustar vinos blancos y tintos de las líneas Selection, Sonnenberg, Graf y Festival.