El castillo de Minturno: mil años de historia entre las familias Caetani, Gonzaga y Carafa
En el centro histórico de Minturno, frente a la piazza Roma, el castillo señorial (Castello Baronale) domina el pueblo desde su emplazamiento en la roca. Fue construido en el año 839 por el obispo León sobre los restos de un castrum de la Antigüedad tardía, en defensa de los territorios pontificios. Él mismo lo bautizó como «Leopoli». Desde entonces, ha pasado por un milenio de cambios de propietarios: duques de Gaeta, abades de Montecasino, normandos de Capua, así como las familias Caetani, Gonzaga y Caracciolo-Carafa.
Una fortaleza que se adapta a la roca
La planta trapezoidal no es un capricho arquitectónico, sino una adaptación del castillo a la forma natural de la roca. La entrada principal, situada al sureste, da a un zaguán que conduce a un patio interior rodeado por un pórtico con arcos ojivales, que evoca la arquitectura románica tardía de la costa amalfitana. Desde allí, una escalinata conduce al piso superior y a la gran Sala de los Barones. Originalmente, una torre de 60 m se elevaba sobre el conjunto, pero un rayo la dañó gravemente en el siglo XIX.
La condesa más cortejada del Renacimiento
En el siglo XVI el castillo perteneció a Giulia Gonzaga, viuda de Vespasiano Colonna y condesa de Fondi. Su belleza era legendaria: Sebastiano del Piombo le hizo un retrato y Ariosto la mencionó en su Orlando Furioso. En 1534 escapó por los pelos de Barbarroja, que quería secuestrarla para el sultán Solimán.