Santa Maria in Arce en Jenne: lugar de nacimiento del papa Alejandro IV
En el punto más alto de Jenne, entre los montes Simbruinos y los montes Affilani, se alza la pequeña iglesia de Santa Maria in Arce, con vistas al desfiladero del Alto Valle del Aniene. En su origen era la capilla del castillo donde, hacia 1190, nació el papa Alejandro IV, entonces conocido como Rinaldo II de Jenne. Del castillo no queda casi nada, pero su ubicación, en la frontera entre los Estados Pontificios y el Reino Suabo, demuestra lo estratégico que era en la Edad Media.
Frescos encargados por el papa
Los frescos más antiguos fueron probablemente encargados por el propio Alejandro IV, que siempre mantuvo un fuerte vínculo con Jenne. Hoy solo se conservan algunas partes, aún caracterizadas por colores vivos, atribuidas al llamado Tercer Maestro de Anagni, representante de la escuela romana del siglo XIII, en la que se entrelazan el realismo gótico y elementos de la tradición bizantina. En el ábside, en cambio, las pinturas pertenecen a una fase posterior y datan del siglo XV.
La ampliación de principios del siglo XX y la fiesta del 8 de septiembre
A principios del siglo XX la iglesia se amplió con la incorporación de una nueva ala, pero los grandes volúmenes y las pequeñas ventanas que dan a los bosques conservan todavía la austera sencillez de la antigua capilla fortificada. El 8 de septiembre, con motivo de la Natividad de la Virgen, el lugar se llena de residentes y visitantes; en Navidad, frente a los frescos de la iglesia se representa la escena de la Natividad del Belén Viviente de Jenne.