Santuario de la Virgen de la Civita en Itri: la leyenda nacida en el mar
El Santuario de la Virgen de la Civita se encuentra en la cima del monte Fusco, a 673 m en los montes Auruncos, con vistas al Circeo y Gaeta. Las primeras noticias se remontan al año 1147, cuando un notario y su esposa financiaron la restauración de la pequeña iglesia, entonces custodiada por fray Bartolomeo.
Los orígenes entre historia y tradición popular
En el siglo VIII, durante la persecución iconoclasta del emperador León III el Isaurio, dos monjes basilios fueron sorprendidos con una pintura sobre madera de la Virgen. Los soldados los encerraron en un arcón y los arrojaron al mar junto con la pintura. Tras 54 días, el arcón llegó primero a Mesina y después a Gaeta. Expuesta a los fieles, la pintura desapareció poco después y fue hallada sobre una encina en el monte Civita por un pastor sordomudo, que recuperó el oído y el habla. Desde entonces, los benedictinos del santuario conservan el cuadro.
Tres naves y un altar de mármol
La iglesia actual es de 1491 y fue consagrada por el obispo Francesco Patrizi. En la nave central se encuentra el altar de Filippo Pecorella, con mármoles y taraceas del siglo XVIII de escuela napolitana, que alberga el cuadro original protegido por un cristal. En la bóveda se encuentran las escenas pintadas en 1919 por Salvatore Cozzolino. Los altares laterales están dedicados a san Joaquín y santa Ana, mientras que a la izquierda hay una sala que reúne las reliquias y los ornamentos litúrgicos donados por los fieles, incluidos los de Pío IX.