Ermita de San Miguel Arcángel en Maranola: la estatua que eligió su ubicación
En los montes Auruncos, incrustada en una cavidad natural de la roca, la ermita de San Miguel Arcángel existe al menos desde el año 830: el Codex diplomaticus cajetanus, el gran archivo medieval de la abadía de Montecasino, ya menciona su donación. La fachada neogótica con rosetón y portada ojival data de 1895 y está vinculada a la reconstrucción impulsada por el arzobispo Francesco Niola, quien señaló precisamente el interior de la cavidad natural como sede del nuevo santuario, una posición más protegida que la anterior.
La estatua que no quería quedarse en su sitio
Una tradición local cuenta que la estatua de San Miguel se encontraba originalmente en una cueva en Gianola, en el litoral. Según la leyenda, habría abandonado el mar para huir del lenguaje de los marineros, trasladándose primero al monte Sant’Angelo en Spigno Saturnia y después a los montes Auruncos. Los habitantes intentaron devolverla a su lugar original en varias ocasiones, pero la estatua regresaba siempre al mismo punto: allí se construyó la capilla que aún hoy la custodia. La tradición se mantiene viva: el último domingo de junio, los devotos de Maranola llevan la estatua a hombros hasta la ermita del monte, donde permanece durante todo el verano; el 29 de septiembre, festividad del arcángel, se la llevan de vuelta al pueblo.
Cómo llegar
Para llegar a la ermita, hay un sendero que comienza en el refugio Pornito: son 7,3 km entre ida y vuelta, sin dificultades técnicas. Desde el refugio, se debe seguir el sendero CAI n.º 60.