La iglesia de la Consolación en Collepardo: historias y secretos de la iglesia salvada
La iglesia de la Consolación, situada en la entrada de la localidad de Collepardo, es un lugar que estuvo a punto de desaparecer. Antaño situada extramuros, hoy en día es un espacio repleto de historias, entre ellas la del pintor Filippo Balbi, huésped de la cercana cartuja de Trisulti, que dejó aquí una de sus obras. Tras un derrumbe y una larga restauración, ha vuelto a cobrar vida, desvelando sus pequeños secretos.
Una fachada que habla
En la fachada aparece la inscripción «Virgini Consolationis Dicatum», pero una pista sobre su construcción se encuentra en el portal: la inscripción vertical «Mater Consolationis» delata el uso de piedras reutilizadas, un pequeño secreto escondido a plena vista. Un documento histórico, por su parte, atestigua la existencia de la iglesia ya desde 1688.
Lienzos, benefactores y un coro
En el interior, a la izquierda, destaca la Inmaculada Concepción de Filippo Balbi, de 1877. Frente a ella cuelga un lienzo de 1546 que representa a San José con el Niño Jesús. No obstante, cabe destacar que la inscripción de esta obra no es la firma del pintor, sino que revela el nombre del benefactor, Pietro Antonio Poponi. Sobre la entrada se aprecia el mueble coral de madera.
Del derrumbe al renacimiento
La iglesia estuvo cerrada durante años tras el hundimiento del techo en 2003; la restauración finalizada en 2022 la devolvió a la comunidad. Durante las obras se recuperaron también elementos decorativos originales, como las «tabule ebdomadarie», las tablas semanales de los deberes de los cofrades. ¿Y la campana? Se puso a salvo a tiempo y ahora se conserva en la cercana iglesia de San Roque.
La iglesia es de propiedad municipal y en la actualidad acoge eventos culturales. Para visitarla, se recomienda consultar las aperturas extraordinarias con el Ayuntamiento de Collepardo.