Iglesia de San Francisco Nuevo en Bagnoregio: la iglesia nacida de los terremotos
La iglesia de San Francisco Nuevo se encuentra en la colina occidental de Bagnoregio, en el corazón de la región de la Tuscia Viterbese. Es una iglesia del siglo XVIII que no nació por devoción, sino por necesidad. Tres terremotos — en 1695, 1755 y 1759 — obligaron a los Frailes Menores a abandonar su sede original, conocida actualmente como Belvedere, y a empezar de nuevo en otro lugar.
Una iglesia que tardó 38 años en completarse
Las obras comenzaron en 1765, según el proyecto del arquitecto Francesco Tiroli, en la localidad de Calvario. El convento estuvo listo en 1774, pero la iglesia no se abrió al culto hasta 1803 y fue consagrada en 1852.
La planta es de cruz latina invertida: se trata de una elección inusual, relacionada con el hecho de que originalmente la calle pasaba por detrás del edificio y no por delante, como ocurre hoy en día.
Qué ver en el interior
La nave única alberga seis capillas laterales. A la derecha se encuentran un retablo del Beato Andrea, un retablo del Cristo en la Cruz y una estatua de San Antonio de Padua. A la izquierda, un simulacro de yeso de San Francisco, un retablo con la Virgen Inmaculada y un retablo con San José de Cupertino. En el presbiterio destaca el altar mayor en mármoles policromos y, detrás del coro, un retablo que representa el milagro de la curación de San Buenaventura.
A la izquierda del presbiterio se encuentra además una capilla dedicada a San Buenaventura, construida en 1847 con piedras recuperadas de su casa natal en Civita.