Piazza Giuseppe Verdi en Viterbo: el salón musical de la Tuscia
La Piazza Giuseppe Verdi es el corazón de la Viterbo del siglo XIX, un espacio elegante y animado que gira en torno a su joya arquitectónica: el teatro Unione, dedicado al célebre compositor en 1901. Ahora bien, la plaza no es solamente el vestíbulo del teatro: es un salón al aire libre donde a los habitantes de Viterbo les encanta quedar, pasear bajo los pórticos, tomar un café en las mesas e ir de compras en las boutiques que dan a los pórticos. Un lugar de encuentro para todos: tanto jóvenes como mayores, tanto locales como turistas.
De barrio marginal a bulevar
Hasta mediados del siglo XIX, aquí se encontraba el Vico Squarano, un laberinto de viviendas populares, talleres y almazaras, con fama de ser un lugar poco recomendable. Todo cambió con la construcción del teatro, promovida por el ayuntamiento para dotar a la ciudad de un espacio cultural moderno. Las obras, dirigidas por el arquitecto Virginio Vespignani, transformaron el callejón en un elegante bulevar inspirado en los pasajes parisinos: un amplio rectángulo rodeado de pórticos, con el teatro como telón de fondo escenográfico.
Música, encuentros, eventos
Inaugurado en 1868, el teatro Unione trajo a la plaza la gran música lírica y sinfónica. En su escenario se han presentado artistas de la talla de Tommaso Salvini, Raffaele Viviani y Vittorio Gassman. El busto de Sesto Bruscantini, barítono de Viterbo, recuerda este vínculo con el bel canto. Ahora bien, la plaza también vive de día, animada por quienes acuden a tomar un café en Schenardi, a comprar en Damaschi Moda o en la librería Etruria, y a admirar la fachada neoclásica del teatro, con sus lesenas y sus grandes ventanales.
Una plaza para la ciudad
En la actualidad, la Piazza Verdi actúa como escenario de muchos eventos culturales, desde el festival de verano «Piazze di Cinema» hasta las jornadas FAI de primavera. Pero sobre todo es un espacio vivido por los habitantes de Viterbo, un punto de encuentro para tomar un aperitivo, dar un paseo o disfrutar de un helado. La estatua del Maestro Verdi, en el centro de la plaza, parece contemplar con orgullo este bullicio de vida, él que solía decir: Torniamo all'antico, e sarà un progresso (Volvamos a lo antiguo, y será un progreso). En la Piazza Verdi, lo antiguo y lo moderno conviven en perfecta armonía.