Pisco Montano en Terracina: el corte de Trajano que se mide en cifras romanas
A la entrada sur de Terracina, el gran peñasco calcáreo del Pisco Montano se eleva a pico sobre el mar a lo largo de casi 100 metros. La pared vertical que se ve hoy en día no es natural: es la huella de uno de los cortes más imponentes de la ingeniería romana, ordenado por el emperador Trajano hacia el año 104 d. C. para hacer pasar la Vía Apia por la costa. Casi 38 metros de roca extraídos a mano.
Una milla menos entre Roma y Brindisi
Antes del corte, quienes viajaban por la Vía Apia de Roma hacia Brindisi debían subir 147 metros para superar el espolón del Pisco Montano. Así pues, Trajano decidió cortarlo. El objetivo era puramente logístico: ganar una milla romana (unos 1,48 km) en el recorrido del trigo desde la recién conquistada Dacia y en el traslado de las tropas. Más de 13.000 m³ de caliza excavados a golpes de pico, en una obra que debió de durar años.
Los cartuchos que miden el trabajo
En la pared aún se pueden leer los grandes números romanos grabados en la roca: X, XX, XXX y así sucesivamente, hasta CXX (120). Los ingenieros de Trajano los marcaban cada diez pies romanos (unos 2,96 m) para registrar cuánta roca se iba extrayendo. En la práctica es un diario de obra esculpido en piedra. La cifra final, CXXIIX (128 pies, es decir, 37,88 m), se encuentra hoy en día enterrada bajo el asfalto: solo se vio en una excavación de 1911. Un pequeño detalle: falta el cero, que los romanos no conocían.
Porta Napoli a los pies del peñasco
A los pies del Pisco se abre la Porta Napoli, arco del siglo XVIII situado en la carretera que conducía al Reino de Nápoles. Marca el límite meridional de la ciudad.