La iglesia de San Francisco en Rieti: donde el santo fundó un oratorio para los enfermos
En Rieti, la iglesia de San Francisco no es solo un edificio sagrado, sino una huella directa del paso de San Francisco por el Valle de Rieti que tanto le gustaba. Fue él mismo quien, en el siglo XIII, quiso establecer aquí un pequeño oratorio para ofrecer consuelo espiritual a los enfermos de un hospicio cercano. A partir de ese gesto de caridad nació uno de los complejos franciscanos más importantes del centro de Italia.
Una fachada que cuenta la lucha contra el río
Su fachada gótica, simple y austera, oculta un detalle que habla de la lucha secular de la ciudad contra el río Velino: una inscripción en el portal recuerda cómo, en 1635, fue necesario elevar todo el suelo para proteger la iglesia de las frecuentes inundaciones. Una prueba tangible de cómo la historia de la ciudad y la de la iglesia están unidas de manera indisoluble.
Tesoros ocultos e historias dramáticas
El interior, amplio y solemne, custodia tanto tesoros como recuerdos. Entre ellos, una lápida recuerda el trágico final de un obispo y sus capellanes, asesinados por bandidos en 1296. Pero son los frescos los que verdaderamente sorprenden: recientes trabajos de restauración han sacado a la luz decoraciones de finales del siglo XIII, mientras que detrás del altar, en 1953, se descubrieron espléndidas Historias Franciscanas de la escuela de Giotto, hoy visibles en la Pinacoteca Diocesana.