La ermita de San Cataldo se construyó en el siglo X. Encajada a la perfección en la pared de piedra caliza que domina la carretera que conduce a Cottanello, el pueblo en el que se encuentra, conserva en la pequeña capilla excavada en la roca un fresco de estilo bizantino con Cristo bendiciendo y los apóstoles (del siglo XII); otros frescos datan de los siglos XV al XVII y representan a santos obispos, dos Vírgenes con el Niño y, en la bóveda de crucería, escenas del Génesis.
Cottanello se alza en la cima de una colina. Conserva casi intacta la muralla medieval y es conocido por sus canteras de mármol rojo utilizado en la Roma barroca. A 1 km del pueblo, en la localidad de Collesecco, se puede visitar el yacimiento arqueológico de una villa romana con restos de ricos mosaicos en el suelo.