Castillo de Proceno: la fortaleza en la Vía Francígena que esconde un puente levadizo que funciona
En la frontera entre el Lacio y la Toscana, el castillo de Proceno es una fortaleza medieval que vigila desde hace siglos un tramo de la Vía Francígena. Construida sobre un espolón de roca volcánica, es un raro ejemplo de arquitectura militar del siglo XII que ha llegado intacta hasta nuestros días. En la actualidad alberga un hotel difuso, pero su historia militar sigue resonando entre sus muros.
Una fortaleza casi inexpugnable
Su fama de bastión inconquistable está ligada a un episodio preciso. A mediados del siglo XV, las tropas del papa Eugenio IV sitiaron la fortaleza durante un largo período. La resistencia fue tenaz y, según las crónicas, los pontificios lograron entrar únicamente gracias a la traición del capitán de ventura al mando de la defensa, que se pasó al enemigo.
El interior de la fortaleza en la actualidad
La estructura es un conjunto de edificios dominado por la torre del homenaje y una muralla de cinco lados. No obstante, el verdadero detalle para los más curiosos se encuentra en el interior de la torre principal. Aquí aún se conserva el puente levadizo original que se accionaba a mano, uno de los pocos que siguen funcionando en Italia. Un mecanismo que da fe de la autenticidad del lugar.
El castillo alberga un hotel y un restaurante. Es posible visitar la estructura y el pequeño museo interior, pero únicamente con reserva previa, contactando directamente con los propietarios.