Catacumba de Santa Savinilla en Nepi: mil sepulcros en la toba y un fresco del siglo XIV
En Nepi (provincia de Viterbo), la catacumba de Santa Savinilla es una de los cementerios paleocristianos más monumentales del Lacio. Sus amplias galerías excavadas en la toba albergan más de mil sepulcros: tumbas de mesa, arcosolios, formae pavimentales y sencillos nichos. Su nombre deriva de la matrona Savinilla quien, según un documento medieval, recogió los cuerpos de los santos Tolomeo y Romano —martirizados, según la tradición, bajo Claudio el Gótico— para depositarlos en la cripta de su propiedad.
Quién fue enterrado aquí y hasta cuándo
Las lucernas y los fragmentos pictóricos indican que el cementerio se utilizó desde el siglo IV hasta la primera mitad del siglo V. La tradición identifica una sepultura en arcosolio como la tumba de San Romano, debido a un fresco de principios del siglo XIV que reviste el intradós del arco: en la oscuridad de la galería se distinguen el Cristo bendiciendo, representado de medio cuerpo y, a los lados, los apóstoles Juan y Santiago el Mayor.
Un contexto poco común
Las catacumbas del Lacio no aparecieron hasta finales del siglo III. La de Nepi es de las pocas catacumbas de la región que aún pueden visitarse y conserva amplios tramos de las galerías originales.