La antigua iglesia de San Tomás Becket en Minturno: de lugar de oración a cuartel de la gendarmería borbónica
Paseando por Monte San Biagio, a cien metros de la Portella, se encuentra un edificio que cuenta una doble historia. Se trata de la antigua iglesia de San Tomás Becket, o de Canterbury, un lugar que con el paso del tiempo ha sufrido una transformación radical. Nacida como espacio de fe entre los siglos XIII y XIV, se convirtió posteriormente en un cuartel de la gendarmería borbónica, un episodio desconocido de la historia del pueblo.
Las huellas del pasado
Hoy en día ya no es un lugar de culto. Sin embargo, si se observa con atención la parte trasera del edificio, todavía se distingue el muro semicircular del antiguo ábside, conservado en toda su altura. Es la huella más evidente de sus orígenes medievales. La fachada, por su parte, presenta un portal enmarcado en estuco, una adición posterior que da testimonio de sus múltiples transformaciones.
De iglesia a cuartel
La iglesia cambió por completo en 1806. El inmueble fue requisado y transformado en un cuartel de la gendarmería. La antigua iglesia se dividió en dos plantas: arriba los alojamientos para los guardias, abajo las cuadras para los caballos. Y junto a él, en un edificio independiente, había incluso una prisión. En 1599, un obispo había descrito los frescos interiores sobre la vida del santo, hoy definitivamente perdidos.
Su fachada y la parte trasera con el ábside son bien visibles desde la vía pública, cerca de la Portella.