Los manantiales de Marano Equo: la zona donde surgía el agua en la antigua Roma
A los pies del pueblo de Marano Equo, en el valle del Aniene, brotan los manantiales que alimentaban cuatro acueductos romanos: el Aqua Marcia, construida en el año 144 a.C. y definida por Plinio el Viejo como «la más pura de todas». Desde aquí partía un sistema de abastecimiento de decenas de kilómetros de longitud que suministraba agua a la ciudad de Roma.
Un refugio a la sombra de los sauces
La zona aún conserva en la actualidad numerosos manantiales a lo largo del curso del río, entre chopos y sauces, en un entorno que conserva las características del paisaje fluvial. El agua mineral brota libremente: fría, cristalina y con propiedades que los romanos conocían bien. También las menciona Tácito, quien relata cómo Nerón experimentó los efectos de las aguas heladas, arriesgándose a sufrir un desmayo.
Cómo llegar
Se accede por la entrada principal en via della Chiusa, en Marano Equo. El punto de los manantiales romanos, situado en la milla XXXVIII de la Vía Sublacensis, fue identificado en el siglo XVII por el arqueólogo Fabretti, quien halló una piedra miliar en el cauce del río Aniene.