Castillo señorial de Maenza: la fortaleza que albergó a Santo Tomás de Aquino
A 360 metros de altitud, en los montes Lepinos, el castillo señorial de Maenza domina el pueblo y el valle de Mezzagosto. Fue aquí donde en 1274 Santo Tomás de Aquino se alojó cuando estaba enfermo. Poco antes de su muerte, se produjo el milagro de los arenques.
De feudo a bien público
Al principio, el castillo era poco más que un recinto con una torre de vigilancia. Los primeros señores fueron los Da Ceccano, una antigua familia feudal que dominó el pueblo. Después llegaron los De Cabannis y los Caetani. A mediados de los años sesenta se sacó a subasta y fue adquirido por la Provincia de Latina, que se encargó de su restauración.
Del románico al barroco
El castillo creció a partir del año mil, atravesando etapas arquitectónicas desde el románico hasta el barroco. Se trata de una obra maciza realizada con piedra local, de planta cuadrangular con sus lados prácticamente iguales, cuatro niveles y cuatro torres: tres cuadrangulares con función defensiva y una semicircular, inaccesible, que servía de cisterna. Hay arcadas bajas y portales románicos de medio punto, un portal gótico de arco apuntado en la entrada, un torreón circular y chimeneas renacentistas. En los lados noroeste y noreste se conservan las antiguas almenas güelfas.
Frescos recuperados
Las paredes estuvieron en su día cubiertas de pinturas decorativas. Durante la restauración concluida en 2001, en el segundo nivel se recuperaron bajo la cal diez recuadros de frescos con grutescos. En el tercer nivel se encuentran la sala de Santo Tomás, el escudo de los Aldobrandini sobre la puerta y una chimenea decorada.