El santuario de la Virgen del Socorro en Cori: historia de un milagro y las vistas al mar
En las laderas del monte Ginestra, el santuario de la Virgen del Socorro domina la localidad de Cori. Su historia comienza en 1521 con el milagro de una niña, donde primero surgió una capilla y luego el edificio actual. Se trata de un lugar especial desde el que la mirada se pierde hasta el horizonte.
La niña del milagro
Es la historia de Oliva Iannese, una niña de tan solo tres años que se perdió en el monte. Cuando la encontraron al cabo de ocho días, contó que la Virgen la había alimentado y protegido. Su destino, sin embargo, fue conmovedor: murió poco después, y sus restos descansaron en la primera capilla que se construyó precisamente allí.
De la pared al marco
Aquella capilla de 1521 fue solo el comienzo. El santuario actual se construyó más de un siglo después, entre 1634 y 1639. El elemento central sigue siendo el fresco original —una Virgen entronizada con el Niño bendiciendo—, que se desprendió de la pared para protegerlo de la humedad.
La visita en la actualidad
Hoy en día, el complejo está a cargo de los Padres Trinitarios. La sacristía, repleta de exvotos, da testimonio de siglos de fe. Pero es el panorama el que acapara toda la atención. La escalinata desde la Piazza Signina es exigente, pero las vistas sobre el Circeo y las islas hacen que el esfuerzo merezca la pena.
También se puede llegar al santuario en coche. La entrada es libre, pero se recomienda contactar con la Pro Loco (oficina de turismo local) de Cori para consultar horarios y celebraciones. La fiesta principal se celebra el segundo domingo de mayo.