Chiesa della Madonna degli Angeli en Castelnuovo di Farfa: el voto de los supervivientes a la peste
Justo a las afueras de las murallas de Castelnuovo di Farfa, la iglesia de la Madonna degli Angeli narra una historia de miedo y gratitud. Fue erigida en el año jubilar de 1600, cuando la peste arrasaba los pueblos vecinos. Los habitantes de Castelnuovo, que habían sido preservados del contagio, quisieron dar gracias a la Virgen por la protección recibida. Es la misma epidemia que Alessandro Manzoni inmortalizaría en la literatura dos siglos después.
Un pequeño templo circular de piedra local
Las obras fueron encargadas a Mastro Plauto y Mastro Giovanni, que levantaron un templete de planta circular con cuatro capillas laterales y un pequeño ábside, empleando la piedra porosa característica de la zona. La fachada, sencilla y enlucida, miraba hacia el campo. En 1698 se añadió el campanario.
Derrumbe y reconstrucción
En 1933 la iglesia se derrumbó. Solo quedó en pie el muro con la hornacina de la Virgen. Angelo Salustri Galli, perteneciente a la familia que desde hacía siglos administraba las tierras de la Abadía de Farfa, financió íntegramente la reconstrucción, que finalizó en 1939 respetando la planta original. La misma familia poseía —y aún posee— el palacio con sus jardines a la italiana que da a la plaza situada frente a la iglesia.
Una celebración con cuatro siglos de historia
Cada año, el primer domingo de agosto, Castelnuovo celebra la fiesta de la Madonna degli Angeli con una procesión y unos festejos que renuevan el voto de 1600.