Anfiteatro romano de Cassino: la arena de Ummidia Quadratilla
El anfiteatro romano de Cassino se encuentra justo fuera de las murallas de la antigua Casinum. Fue construido —o quizás solo restaurado— por la matrona Ummidia Quadratilla, quien lo financió en la segunda mitad del siglo I d. C., tal y como atestiguan dos inscripciones halladas en siglos anteriores. La propia Ummidia también costeó un templo, del que no queda rastro alguno.
Compacto, elíptico, adosado a la colina
Los constructores aprovecharon la pendiente natural para apoyar la estructura de planta elíptica, cuyas dimensiones (85 x 69 m) eran bastante reducidas en comparación con otros anfiteatros romanos. Las gradas de la cavea tenían capacidad para unos 4500 espectadores, que accedían por tres aberturas situadas a lo largo del perímetro. Las dos puertas del eje mayor daban acceso directo a la arena, mientras que una entrada separada, situada más arriba, conducía a la tribuna de honor reservada a las autoridades: el tribunal. La arena carecía de subterráneos: solo se conservan los restos de un pequeño canal de desagüe.
De la arena de los gladiadores a los saqueos medievales
El edificio estaba destinado a la caza de fieras y a los combates entre gladiadores. Las batallas navales no eran viables: el edificio era demasiado pequeño y carecía de los elementos de cierre necesarios para llenar la arena de agua. Durante la Edad Media, la estructura sufrió diversos saqueos.