Palacio Restituti en Caprarola: la residencia nobiliaria que se alineó con el poder de los Farnesio
Recorriendo la Via Diritta de Caprarola, la mirada se dirige inmediatamente hacia el palacio Restituti, un edificio que cuenta una historia de poder y arquitectura. Su fachada de peperino, atribuida al arquitecto Jacopo Del Duca, fue terminada en 1586. El detalle más singular es que no se trata de un palacio construido desde cero, sino que es el resultado de la unión de varias casas medievales, realineadas para seguir el trazado de la nueva y gran calle.
Un vínculo escrito en la piedra
Los hermanos Lattanzio y Pompeo Restituti fueron quienes encargaron el palacio. Sus nombres siguen grabados hoy en día en la inscripción situada sobre el gran portal almohadillado, junto al escudo de armas familiar. Era una forma de afirmar su posición social. Además, su vínculo con los señores de Caprarola era estrecho, ya que un pariente suyo, don Alessandro, había bendecido la reanudación de las obras del colosal palacio Farnesio en 1559.
Un palacio y muchas casas
La intervención de Del Duca fue una jugada inteligente. En lugar de demoler las construcciones medievales preexistentes, las integró en un único conjunto arquitectónico. Una solución que permitió colmar el espacio irregular entre el antiguo tejido urbano y la nueva calle, la Via Diritta (la actual Via Filippo Nicolai). Una sola fachada dio orden al conjunto y la convirtió en toda una obra maestra del urbanismo.
El palacio es una residencia privada y no puede visitarse por dentro. Se puede admirar la fachada libremente al pasear por la Via Filippo Nicolai, en el centro histórico de Caprarola.