Anguillara Sabazia: el pueblo en el promontorio del lago de Bracciano
Anguillara Sabazia es un promontorio de casas medievales que se adentra en el lago de Bracciano, a 40 kilómetros de Roma. El nombre no tiene nada que ver con las anguilas: deriva de Angularia, una villa romana construida donde la costa forma un ángulo recto. Su propietaria, Rutilia Polla, criaba allí pescado de lago para el mercado de la ciudad. Se accede al pueblo por una puerta del siglo XVI con reloj, se sube por la calle principal hasta la colegiata de Santa María de la Asunción y desde allí el lago abraza un ángulo de 180 grados, ofreciendo unas vistas espectaculares.
8000 años bajo el agua
En la localidad de La Marmotta, a pocos metros de la orilla, los arqueólogos han descubierto el poblado neolítico de ribera más antiguo de Europa occidental: cabañas rectangulares, cerámicas, cinco piraguas monóxilas y herramientas de obsidiana procedente de Lípari. Todo ello sumergido a 7,5 metros de profundidad. Una de las piraguas, de 9,5 metros de largo, está expuesta en el Centro del Neolítico, cerca de la estación de tren.
Lago, broccoletti y pescaditos fritos
El parque natural de Bracciano-Martignano abarca casi 17.000 hectáreas de colinas y agua volcánica. En junio, la fiesta del pescado (Sagra del Pesce) rinde homenaje al pejerrey frito en papillote. En marzo le toca el turno a los broccoletti de Anguillara, producto agroalimentario tradicional del Lacio. Y el Cacio Fiore —producto Slow Food, elaborado con cuajo de alcachofa silvestre— es el queso que ya producían los romanos.