Monumento natural Bosco del Sasseto: el bosque encantado en el corazón de la Tuscia
Bajo el castillo de Torre Alfina, en el municipio de Acquapendente, se oculta el Bosco del Sasseto, monumento natural protegido desde 2006. Su nombre revela su origen: enormes bloques de lava, restos de un antiguo volcán, cubren el terreno y entre ellos han crecido árboles centenarios de más de 25 m de altura, con troncos que superan el metro de diámetro. Hayas, olmos, arces, encinas y fresnos del maná —más de 30 especies— conviven en 61 hectáreas de extraordinaria biodiversidad.
Una atmósfera atemporal
Troncos retorcidos, musgos y helechos por doquier, grandes árboles caídos que se han convertido en parte integrante del paisaje. No es casualidad que el bosque haya sido elegido como escenario cinematográfico. En primavera, el sotobosque se cubre de una sucesión de flores que cambian de color semana tras semana: anémonas, ciclámenes, escilas. Incluso en verano, la luz apenas se filtra entre las copas, lo que da lugar a una atmósfera húmeda y sombría.
La tumba oculta en el bosque
En un claro se descubre un mausoleo neogótico: la tumba del marqués Edoardo Cahen, quien a finales del siglo XIX reconstruyó el castillo y eligió este bosque salvaje como última morada. La obra es del arquitecto sienés Giuseppe Partini, mientras que los senderos y jardines fueron diseñados por los paisajistas franceses Henry y Achille Duchêne. El bosque se puede visitar siguiendo los itinerarios señalizados que parten de Torre Alfina, uno de los pueblos más bellos de Italia desde 2007.