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Arte y Cultura

Emilia-Romagna

Rávena y sus monumentos paleocristianos, una mezcla perfecta de arte, cultura y diversión

Situada a pocos kilómetros del mar Adriático, en el corazón de Romaña, Rávena es una de las ciudades más fascinantes de la región, una mezcla perfecta de arte, cultura, relax y diversión.

26 septiembre 2022

4 minutos

La extraordinaria riqueza de su patrimonio monumental se complementa con más de 35 kilómetros de costa adriática, uno de los litorales más ricos del país: se puede practicar deporte, hacer excursiones y buscar adrenalina en los parques temáticos cercanos.

Rávena es una verdadero tesoro de arte, historia y cultura, con un antiguo y glorioso pasado a sus espaldas que ha marcado la ciudad y su provincia.

1. Historia de Rávena y curiosidades

Mausoleo di Galla Placidia

La historia de Rávena está ligada al esplendor del Imperio Romano de Occidente, del que fue capital en tres ocasiones desde principios del siglo V d.C., durante el gobierno del emperador Honorio y, posteriormente, durante el reinado de los godos de Teodorico el Grande y bajo el dominio bizantino. Gracias a esta época dorada, Rávena presume de 8 monumentos que la han convertido en Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El prestigio de Rávena nunca se ha desvanecido durante los siglos. Fue crucial el periodo de gobierno de Guido da Polenta, a partir del 1275. Le debemos los trabajos de recuperación más importantes, la expansión de la ciudad y la llegada de Dante Alighieri en los últimos años de su vida. En 1512, Rávena fue el escenario de una sangrienta batalla contra los franceses. Posteriormente, pasó a depender del Reino de Italia en 1860.

2. Qué ver en Rávena: lugares imprescindibles

Mausoleo di Teodorico

La ciudad de Rávena combina el arte y la cultura a la perfección, con un conjunto de monumentos religiosos paleocristianos de extraordinaria importancia histórica y artística, que le valió la inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1996. Rávena está llena de lugares imprescindibles, pero queremos sugerirte qué ver sin dejar de lado los monumentos más importantes.

La Basílica de San Vitale es uno de los monumentos más importantes del arte paleocristiano y bizantino de Italia y del mundo. Se construyó durante el reinado de Justiniano para representar la grandeza de su imperio. No hay que perderse los espléndidos mosaicos que cubren la cúpula.

Muy cerca se encuentra el Mausoleo de Galla Placidia, erigido por el emperador Honorio en el 402 para honrar a su hermana, Galla Placidia. No te dejes engañar por su exterior sencillo y sin pretensiones: el interior alberga el tesoro de los mosaicos bizantinos más antiguos de Rávena.

Dos basílicas, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, están dedicadas a San Apolinar, el fundador de la Iglesia de Rávena. La Basílica de Sant'Apollinare Nuovo, en pleno centro, fue erigida como lugar de culto arriano por el rey Teodorico, pero en tiempos de Justiniano fue re-consagrada al culto católico. En su interior está el mayor ciclo de mosaicos conocido hasta la fecha. A las puertas de la ciudad, se encuentra la, el mayor ejemplo de basílica paleocristiana del mundo. Se construyó en el siglo V para albergar los restos de Apolinar y aún conserva la belleza de la estructura original, con espléndidos mosaicos policromados.

El Mausoleo de Teodorico, situado en el parque homónimo cerca de la estación de Rávena, fue construido en el 520 por este rey para su sepultura. Es el edificio funerario ostrogodo más famoso e importante de Italia. Tiene dos niveles de planta decagonal coronados por una gran cúpula monolítica. Si quieres sorprenderte, visita el Baptisterio Neoniano, uno de los monumentos más antiguos de Rávena y el edificio bautismal mejor conservado del mundo, así como el Baptisterio Arriano, el único dedicado al arrianismo que se conserva.

3. 6 ideas sobre qué hacer en Rávena

Basilica di San Vitale

No faltan cosas que hacer en Rávena. El Museo de Arte de la Ciudad de Rávena es el lugar perfecto para los amantes del arte. La colección de arte antiguo y moderno, con más de trescientas pinturas y esculturas, se complementa con exposiciones y muestras temporales. El museo está dentro del complejo de la Loggetta Lombardesca, con vistas a los jardines públicos que proporcionan unos momentos de relax. Los jardines albergan el Planetario, una pequeña ventana al universo en pleno centro.

Quienes visiten Rávena deben saber que el gran poeta Dante Alighieri está enterrado allí. La tumba de Dante es un pequeño templo neoclásico de la Basílica de San Francisco, detrás de la plaza Caduti della Libertà. La visita dura unos minutos, pero recomendamos que no te pierdas el ábside de la basílica, heptagonal en el exterior y semicircular en el interior, la cripta del siglo X y el Museo Dante.

Rávena es también la ciudad de la diversión y el relax. Además de horas de playa, hay que planear un día en Mirabilandia, uno de los parques de atracciones más grandes y visitados de Italia. Más de 850 000 metros cuadrados de parque repletos de atracciones, tanto para familias, como para descargar adrenalina. No te pierdas el Río Bravo, el Katun y la noria Eurowheel.

4. Qué comer en Rávena: 5 especialidades

La tradición culinaria de Rávena ofrece sabrosas sopas, postres rústicos y comida callejera para un tentempié mientras paseas entre monumentos y museos.

  • El berro de Romaña reúne a todos. Es un cruce entre la piadina y el calzone, tradicionalmente relleno de hierbas, tomate y mozzarella. Prueba la versión de calabaza y patata.

  • De primero, tienes que probar los cappelletti con salsa de carne rellenos de queso, también excelentes en caldo. Aunque se toman en las fiestas, están presentes en todos los menús de Rávena: los passatelli en caldo de carne o pescado, hechos con huevos, queso, pan rallado y una pizca de nuez moscada. ¡Tus papilas gustativas te lo agradecerán!

  • La chuleta de cordero es una especialidad asada a la parrilla y servida con un chorrito de aceite de oliva y limón para realzar su sabor.

  • Termina con gula tomándote una piadina con queso squacquerone e higos caramelizados: no podrás prescindir de ella.