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Arte y Cultura

Las Tumbas de los Gigantes: en Cerdeña, entre arqueología y espiritualidad

Los lugareños siempre las han llamado las Tumbas de los Gigantes por sus dimensiones ciclópeas: en realidad son tumbas colectivas que datan de épocas remotas.

Disfruta de un recorrido por la Cerdeña más desconocida para descubrir sus tesoros arqueológicos  y su misticismo, y explorar los imponentes restos de los monumentos funerarios y algunos pozos sagrados.

Deja volar la imaginación hacia tiempos remotos, sumergiéndote en una atmósfera velada de misterio y espiritualidad.

1. En el Parque Arqueológico de Arzachena

Es la capital de la preciosa Costa Smeralda, en Gallura, una zona del noreste de Cerdeña, pero además de estar bañada por un mar de impresionantes aguas, Arzachena ofrece sorprendentes tesoros arqueológicos.

Tanto si el objetivo de tu viaje es tomarte unos días de descanso y relax en la playa, como si tu plan es más bien una escapada en temporada baja, el Parque Arqueológico de Arzachena merece una visita de un día entero.

Durante la visita, se da un largo paseo entre la vegetación mediterránea, disfrutando del silencio de la naturaleza, para descubrir los 8 yacimientos del Parque entre monumentos sepulcrales, necrópolis y conjuntos nurágicos, vestigios de los antiguos pueblos que habitaron la isla. Tendremos la oportunidad de aprender sobre los ritos y costumbres ancestrales y envolvernos en una mágica atmósfera de espiritualidad primitiva.

2. Li Lolghi

Li Lolghi es uno de los 8 sitios del Parque Arqueológico Arzachena y se erige en la cima de una colina en Li Mur. Su construcción se remonta a dos épocas diferentes: la Edad del Bronce Antiguo, 1800 a.C. aproximadamente, y la Edad del Bronce Medio, entre 1600 y 1400 a.C.

Es una de las Tumbas de los Gigantes, las tumbas colectivas que se pueden encontrar tanto en esta zona como en otras de la isla de Cerdeña y que tienen todas una estructura característica: un largo corredor donde se enterraba a los muertos, piedras en horizontal que formaban las losas de cubierta del espacio sepulcral y una exedra, es decir, un espacio semicircular con una estela monolítica en el centro decorada con una cornisa. Durante las excavaciones, se encontraron numerosas piezas de cerámica de uso cotidiano, que los expertos creen que se usaban para comer alimentos durante rituales en honor a los antepasados. Las ofrendas a los difuntos se introducían a través de una trampilla en la base de la exedra.

3. Coddu ‘Ecchju

Coddu 'Ecchju es otra Tumba de los Gigantes también ubicada en el Parque Arqueológico de Arzachena. Presenta una estructura muy similar a la de Li Lolghi, aunque es con diferencia una de las más antiguas, pues data de alrededor del 2500 a.C. Llama la atención la enorme estela de más de 4 metros de altura situada en el centro de la exedra, que circunscribe el espacio destinado a los ritos y ceremonias. Las estelas, con la trampilla en su base, representaban simbólicamente la puerta al reino de los muertos, el paso al Más Allá.

4. s’Ena ‘e Thomes

Para visitar este monumento, en cambio, tenemos que viajar hacia el Nuorese, en la parte centro-oriental de Cerdeña. Se trata de uno de los más impresionantes y mejor conservados de la época prehistórica.  En la localidad de Dorgali, aislada en medio de una llanura verde, se alza la Tumba de los Gigantes de S’Ena 'e Thomes, que data del 1800-1600 a.C.

Este monumento puede verse ya de lejos pues cuenta con una enorme estela de 7 toneladas de granito. Aquí también, la exedra delimita el área sagrada y el corredor funerario de 11 metros de largo es un dolmen: un término de origen bretón que aparecerá a menudo en el recorrido por la Cerdeña arqueológica. Señala la presencia de un sepulcro megalítico que consta de una cámara encerrada entre dos losas paralelas verticalmente y coronada por otras en horizontal.

Estas antiguas piedras merecen una actitud solemne y respetuosa, pues son solemnes vestigios de la civilización nurágica, que consideraba estos lugares especiales centros de energía, dedicados a ritos mágicos y trances extáticos.

5. El culto al agua

En el Parque Arqueológico de Santa Cristina, ubicado en Paulilatino, en la zona de Oristano, se encuentra el pozo del mismo nombre, el más representativo y uno de los mejor conservados entre los muchos de su tipo que se pueden encontrar en Cerdeña. Estos pozos, además de su aspecto funcional, también ejercían una función de santuario para el culto al agua.

El pozo sagrado de Santa Cristina es un monumento de sillares de planta circular, compuesto por vestíbulo y atrio, escalera y cámara hipogea de tholos. Si te encuentras en este lugar sagrado en marzo o septiembre, que son las fechas de los equinoccios, experimentarás la misma emoción que sentían los antiguos pobladores de la isla. Durante esta época, el sol se sumerge literalmente en el pozo; baja los últimos 6 escalones y podrás ser testigo del milagro de ver tu sombra duplicada: una en el agua y la otra, boca abajo, en la sala de tholos.

Su Tempiesu  es otro pozo de gran interés, ubicado en la campiña de Orune, en la zona de Nuorese. Data del siglo XIII aC y es el único testimonio de una antigua estructura elevada que formaba un templo cubierto, de ahí su nombre. También en la zona, no muy lejos, se encuentran los pozos de Lorana y Su Lidone.

Un poco más allá del centro habitado de Olbia se encuentra el pozo sagrado Sa Testa, que data de entre los siglos XV y XIII aC, un santuario de las civilizaciones nurágicas en el área de Gallura.