Asomado a la cresta que separa los valles del Cremone y del Ete Morto, Mogliano es un pueblo armonioso rodeado de olivares y colinas suaves que ofrecen imponentes vistas de los montes Sibilinos. En el centro histórico, compacto y ordenado, afloran algunos testimonios de su historia antigua, como restos de la antigua estructura fortificada vinculada a la presencia medieval de la fortaleza de los señores Da Mogliano.
Sin embargo, la verdadera identidad del pueblo reside en la tradición del trenzado, un saber que durante generaciones ha transformado el mimbre y las fibras naturales en cestas y objetos de uso cotidiano. Una destreza manual que hoy vive una nueva época de bonanza gracias a talleres y centros de formación que han devuelto a Mogliano al centro de la creatividad artesanal de las Marcas.
Paseando por la calle principal se descubren algunos de los lugares que narran la riqueza cultural del pueblo: por ejemplo, la iglesia de San Gregorio Magno, con su escenográfica escalinata, el Palacio Forti (del siglo XVII) y la iglesia de Santa Maria in Piazza, donde se conserva el célebre retablo de la Asunción de Lorenzo Lotto, testimonio del profundo vínculo entre la localidad y el gran arte renacentista.
Mogliano es un lugar para vivir con calma, dejándose guiar por los detalles del pueblo, por el ritmo lento de los talleres y por el encuentro con quienes todavía hoy custodian el paciente arte del trenzado.
62010 Mogliano MC, Italia