Iglesia de Santa María del Paraíso en Viterbo: el claustro cisterciense extramuros
Fuera de las murallas de Viterbo, en la zona del antiguo vico Soffiano, la iglesia de Santa María del Paraíso se alza sobre una colina por encima de lo que antaño se llamaba el «valle del Infierno». Sus orígenes son inciertos: la fundación se atribuye al cardenal Raniero Capocci en torno a 1220-1225 o al cardenal Giovanni di Toledo, siendo el primer documento fehaciente de 1268. Nació como un monasterio cisterciense femenino. Sin embargo, su ubicación fuera de las murallas resultó ser un problema.
De monasterio a convento, con una rebelión de por medio
Las monjas, expuestas a riesgos por su posición aislada, eran trasladadas periódicamente a la ciudad, a la iglesia de San Fortunato. El clima de inestabilidad culminó en 1435; en 1439 el monasterio fue clausurado por el cardenal Vitelleschi y asignado a los Frailes Menores Franciscanos. En los siglos posteriores, el edificio cambió de uso en varias ocasiones, hasta la reapertura de la iglesia en 1945 y el regreso de los Frailes Menores Observantes en 1960.
Hoy: universidad e historia de la mano
Desde 1999, el convento alberga instalaciones de la Universidad de la Tuscia. La iglesia está abierta al público: el interior es de nave única con un ábside decorado con frescos, y en el antiguo coro de las monjas se conservan las bóvedas góticas de crucería originales del siglo XIII.