Cascada de Trevi nel Lazio: el salto esmeralda en Comunacque entre acueductos romanos y arqueología industrial
En el corazón del parque de los montes Simbruinos, en la confluencia entre los ríos Simbrivio y Aniene, la cascada de Trevi nel Lazio cae en una poza color esmeralda rodeada de helechos y musgo. Los latinos llamaban a este lugar «ad communes aquas», de ahí Comunacque. Desde aquí partía el acueducto del Anio Novus, una de las infraestructuras más importantes de la antigua Roma. El salto no es alto, pero el color del agua y el bosque que lo rodea lo compensan con creces.
Capas de historia en pocos metros cuadrados
Entre las rocas y la vegetación emergen bloques megalíticos cuadrados: los restos de las obras de captación hidráulica de la época de Claudio, del siglo I d. C., y de una villa romana. Cuenta la tradición que aquí se encontraba también uno de los doce monasterios fundados por san Benito, dedicado a San Salvatore, y uno de los siete castillos del territorio de Trevi: Comminacchio.
La otra arqueología, la industrial
En el mismo lugar, tras la unificación italiana, se construyó una pequeña central hidroeléctrica con tres turbinas. Aún se pueden ver las ruinas junto al puente sobre el Simbrivio. El agua volvió a convertirse en energía.