La iglesia y convento de San Francisco en Terracina: un complejo medieval transformado en hospital
En via San Francesco Nuovo, en Terracina, el complejo de la iglesia y convento de San Francisco cuenta una historia de transformaciones. Cuenta la tradición que fue fundado en 1222 por el mismo Francisco de Asís tras su paso por la ciudad. Del conjunto original, de estilo gótico-cisterciense, no queda casi nada: los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial tuvieron mucho que ver.
Un modelo procedente de Fossanova
La arquitectura seguía los cánones cistercienses, claramente inspirados en la abadía de Fossanova, a pocos kilómetros de distancia. Líneas sobrias, piedra vista, ningún exceso decorativo. El elemento medieval más evidente es el pequeño campanario con la característica cubierta cónica: el único detalle que permite intuir cómo debía ser el conjunto antes de 1944.
Del convento al hospital civil
En 1874 el complejo dejó de ser un lugar de culto y se inauguró uno nuevo: el de la asistencia sanitaria. Durante 120 años —hasta 1994— fue el hospital civil de Terracina. Nacido para la contemplación, acabó acogiendo a médicos, enfermeros y pacientes. Es una evolución bastante habitual en Italia, donde los conventos suprimidos se convirtieron en cuarteles, escuelas y almacenes militares. Aquí sucedió algo similar, pero con un desenlace más duradero: más de un siglo dedicado a cuidar la ciudad.
Qué se puede ver hoy
La reconstrucción de posguerra no respetó el conjunto original, y el interior no se puede visitar. El edificio solo puede observarse desde el exterior y se llega cómodamente desde via Anxur.