Torre de San Pablo en Sutri: el último vestigio del pueblo eliminado por la historia
Al llegar a Sutri por la Vía Cassia, nos encontramos con unas ruinas en medio del campo: la torre de San Pablo (Torre San Paolo), también conocida como Torre degli Arraggiati (torre de los enfadados). Es uno de los últimos vestigios del pueblo medieval, el asentamiento que se alzaba en el valle a los pies del espolón de toba, destruido en el siglo XV y que jamás volvió a reconstruirse.
La destrucción del pueblo
En julio de 1433, el condotiero Niccolò Fortebraccio, durante las guerras entre güelfos y gibelinos, redujo el pueblo a sangre y cenizas. La inundación de 1493 completó la devastación. De los hostales, tabernas e iglesias para los peregrinos de la Vía Francígena no quedó nada. Solo sobrevivió esta torre, que era el campanario de la iglesia de San Pablo, vinculada a un convento de frailes carmelitas. El apodo «Arraggiati» (enfadados en siciliano) deriva de ellos, ya que se dice que estaban furiosos por un viaje desde Sicilia que duró mucho más de lo previsto.
La arquitectura
La torre data de los siglos XII-XIII. De planta rectangular, está construida con bloques de toba escuadrados, unidos con mortero de cal y puzolana. La portada presenta tres arcos ojivales concéntricos con nervaduras, que descansan sobre capiteles esculpidos con motivos vegetales, un ejemplo de estilo gótico que ha resistido el paso del tiempo. En la parte trasera, entre la vegetación, asoman los restos de las murallas defensivas.