Iglesia de Santa María de la Providencia en Ronciglione: la Virgen encontrada dentro de un muro
La iglesia de Santa María de la Providencia se encuentra en el pueblo de Ronciglione, asomada a un espolón de toba volcánica. Se construyó en el siglo XI con el nombre de San Andrés —la primera iglesia parroquial del pueblo— y tiene una sola nave con techo a dos aguas.
Un acantilado que cede
En el siglo XVIII, el acantilado sobre el que se apoya la iglesia empezó a desmoronarse. Aparecieron grietas anchas en las paredes de la sacristía, la casa parroquial y el lado izquierdo, el que da al barranco. En 1722, un bloque de piedra se desprendió de la base. La iglesia se restauró en estilo barroco y en 1742 se añadió un pequeño pórtico exterior.
Un fresco oculto
Durante las obras, al retirar un bloque de piedra para insertar una viga, apareció una pintura: una Virgen con el Niño. El párroco, que tenía dificultades para conseguir los fondos necesarios para la restauración, interpretó el hallazgo como una señal de la providencia. Y, efectivamente, el dinero llegó. La pintura se trasladó al altar mayor y la iglesia adoptó su nombre actual. Para los habitantes de Ronciglione, aquella imagen se consideraba milagrosa. Incluso san Carlos Borromeo solía acudir a rezar ante ella, hasta el punto de que el párroco mandó pintar la figura del santo en el frontispicio del altar.
El campanario
De las estructuras originales se conserva el campanario de los siglos XIII-XIV, casi al ras del espolón de toba. Falta parte del quinto piso y del tejadillo de cobertura. La base formaba parte de las defensas de Porta Pentoma y del Ponte delle Tavole.