Palacio señorial de Roccagorga: el castillo medieval transformado en residencia barroca en la plaza más bonita de los montes Lepinos
Uno de los extremos de la Piazza VI Gennaio —una de las plazas barrocas más bonitas de Italia— está ocupado por el palacio señorial de Roccagorga. El extremo opuesto lo ocupa la colegiata de los Santos Erasmo y Leonardo, con su fachada convexa. Los dos edificios se miran como los bastidores de un escenario teatral. El palacio tiene orígenes medievales: los condes de Ceccano lo construyeron en el siglo XI como castillo militar para el control del valle del Amaseno.
Las transformaciones a lo largo de los siglos
En el siglo XVIII, los Ginetti emprendieron una renovación urbanística del pueblo y transformaron la fortaleza en palacio residencial. Posteriormente llegaron los Orsini: en la última parte del siglo XVIII construyeron el ala derecha y añadieron un gran reloj mecánico sobre el antiguo torreón medieval. En 1811, con el matrimonio entre Maria Teresa Orsini y el príncipe Doria Pamphilj, el palacio pasó a manos de esta última familia. Sobre el portal de entrada aún se conserva esculpido su escudo de armas. El palacio es una superposición de épocas bien diferenciadas: las formas imponentes de la fortaleza, los detalles residenciales del siglo XVIII y el escudo nobiliario del siglo XIX.
El palacio en la actualidad
En los años cincuenta el palacio fue repartido: la mitad se vendió a particulares y la otra mitad fue adquirida por el ayuntamiento. En los locales del sótano se encuentra el EtnoMuseo dei Monti Lepini (museo etnográfico de los montes Lepinos), que documenta el patrimonio rural de la zona mediante objetos, reconstrucciones e instalaciones.