Piazza San Rufo en Rieti: el ombligo de Italia según los antiguos romanos
En el corazón de Rieti, escondida detrás de los palacios de via Roma y via Garibaldi, se abre la piazza San Rufo, el punto que la tradición clásica considera el Umbilicus Italiae, el centro geográfico de la península. El primero en afirmarlo fue Marco Terencio Varrón, erudito nacido aquí mismo en el siglo I a. C., y fue confirmado posteriormente por Plinio el Viejo. No se trata de un cálculo científico, sino de una tradición milenaria que los habitantes de esta localidad conservan con cierto orgullo.
Una tradición que se desplaza
En un principio, el ombligo era el lago de Paterno, a 13 km de Rieti, donde una isla flotante aparecía y desaparecía debido a fenómenos kársticos; los sabinos lo consideraban sagrado. En el siglo XVII, la tradición se trasladó definitivamente aquí, a la piazza San Rufo. Desde 1998, el centro de la plaza acoge un monumento de travertino con la silueta de Italia y la inscripción Umbilicus Italiae. Los habitantes de Rieti lo llaman «la caciotta» (el quesito) por su forma abombada.
La iglesia y los restos romanos
Frente a la plaza se encuentra la iglesia de San Rufo, documentada ya en el año 873, pero reconstruida en 1748 con una fachada neoclásica y un interior barroco. Alberga El ángel de la Guarda de Giovanni Antonio Galli (lo Spadarino), atribuido durante mucho tiempo a Caravaggio. Bajo una losa de cristal en el suelo se pueden vislumbrar restos de murallas romanas que salieron a la luz en las excavaciones de 1986.