Concatedral de Santa María de la Anunciación en Priverno: las reliquias de Santo Tomás
La concatedral de Santa María de la Anunciación en Priverno domina la Piazza Giovanni XXIII desde lo alto de una escalinata de más de treinta peldaños. Antes de entrar, el pórtico románico de tres arcos capta la atención: las columnas descansan sobre diversos animales estilóforos (caballo, oso, león, leopardo, leona y buey), uno de los bestiarios románicos mejor conservados del Lacio. Según la tradición local, el caballo se ha asociado en ocasiones con el mito de la reina volsca Camila. El edificio fue consagrado por el papa Lucio III en 1183, después de que un incendio destruyera el anterior en 1159.
El interior: arte y reliquias
El interior de tres naves es fruto de las reformas barrocas y de la restauración realizada entre 1776 y 1780, que casi borraron la planta románica original. En las capillas laterales se conservan las principales obras: un crucifijo de madera del siglo XVII atribuido a Giuseppe Baccari y un Descendimiento del siglo XV, que sale en procesión el Viernes Santo. En la capilla de las reliquias de Santo Tomás de Aquino se custodia su cráneo y ampollas con sustancias orgánicas. También hay un cuadro del siglo XV de la Virgen de Mezzagosto, patrona de la ciudad.