La iglesia de Santa María de la Asunción y San Jorge Mártir en Nerola: el corazón sagrado de la Sabina
La iglesia de Santa María de la Asunción y San Jorge Mártir domina el centro histórico de Nerola, un pueblo de la Sabina romana en las laderas de los montes Lucretili. El duque Raimondo Orsini la mandó construir en 1483, bajo el pontificado de Sixto IV. El portal conserva el escudo de la familia: la rosa y las bandas cruzadas, símbolos de un poder que modeló el conjunto del pueblo.
Una iglesia destruida y renacida
La historia de la iglesia está marcada por una ruptura dramática. El terremoto de 1915 —el mismo que devastó Avezzano— la arrasó por completo. El edificio actual data de 1924: una reconstrucción que mantuvo la planta de tres naves con ábside semicircular y techo a dos aguas en la nave central. En su interior se venera la imagen de la Virgen de la Asunción, custodiada en el antiguo altar adosado a la pared. El campanario es más antiguo: data de 1670 y resistió al terremoto, por lo que se considera el único elemento superviviente de la estructura del siglo XVII.
El pueblo y su patrón
San Jorge es el patrón de Nerola. El 23 de abril se celebra la carrera hípica de San Jorge (Palio di San Giorgio), una fiesta que anima las estrechas calles del pueblo agrupado en torno al castillo Orsini. Por aquí discurre el Camino de San Francisco, que une el Valle Santo de Rieti con Roma. A pocos pasos de la iglesia, la fuente del siglo XIX de la piazza Municipio y el antiguo Hospicio de Peregrinos —actualmente un hospital— testimonian una vocación hospitalaria que perdura desde hace siglos.