La Porta Urbica: la entrada medieval en el corazón de la Sabina romana
La Porta Urbica de Montelibretti es el acceso principal al centro histórico de este pueblo de la Sabina, a unos 35 kilómetros de Roma. Coronada por un reloj, marca el límite entre el casco urbano moderno y el núcleo medieval encaramado en la colina. Bajo el arco se esconde un antiguo lavadero, testigo de siglos de vida cotidiana.
El sistema defensivo de los Orsini
La puerta fue construida cuando se ampliaron las murallas para proteger el pueblo que había surgido en torno al palacio Barberini, que en aquel entonces era el castillo de los Orsini. El sistema defensivo estaba controlado por la antigua torre del castrum medieval y por una torre cuadrada erigida en el siglo XVII. Juntas formaban un dispositivo de vigilancia compacto, típico de los pueblos fortificados de la región.
Más allá del arco
Una vez traspasado el umbral, se entra en un laberinto de callejuelas, arcos y escalinatas de piedra donde las casas parecen trepar unas sobre otras. A pocos pasos se encuentra la iglesia de San Nicolás de Bari, con pinturas del siglo XVII, y el palacio Barberini con sus torres cilíndricas. Las vistas del valle del Tíber desde aquí bien merecen el desvío desde la Vía Salaria.