Castillo Sforza Cesarini en Frasso Sabino: la fortaleza medieval transformada en residencia nobiliaria
El castillo Sforza Cesarini domina el pueblo de Frasso Sabino, encaramado a 480 metros en los montes Sabinos. El edificio nació como fortaleza defensiva en el siglo XIII, cuando el territorio era disputado entre la abadía de Farfa y los municipios libres de la Sabina. La fortaleza controlaba el valle del Farfa y las vías de comunicación hacia Rieti. En el siglo XV pasó a los Orsini, que la transformaron en palacio señorial manteniendo las torres y las murallas exteriores.
La transformación renacentista
En 1560 el castillo fue adquirido por la familia Sforza Cesarini, que finalizó la conversión de fortaleza a residencia. Abrieron ventanas en la fachada, construyeron el patio interior porticado e hicieron de nuevo las estancias habitables con techos artesonados y chimeneas monumentales. Las torres angulares quedaron intactas, así como la torre del homenaje central. Los Sforza Cesarini mantuvieron el castillo hasta el siglo XX, dejando escudos e inscripciones en las paredes.
Qué se puede ver en la actualidad
El castillo es de propiedad privada y su interior no se puede visitar. La estructura se puede admirar bien desde el pueblo: la fachada renacentista con portal almohadillado, las torres circulares, la torre del homenaje cuadrada que se eleva sobre los tejados. Frasso Sabino conserva el trazado medieval con callejuelas estrechas y casas de piedra. Desde los miradores del pueblo la vista se extiende sobre el valle del Farfa y las montañas hasta el monte Terminillo.