Villa Versaglia en Formello: el sueño francés del cardenal Chigi en la campiña romana
A un kilómetro y medio del centro histórico de Formello, a lo largo de la via della Villa, las ruinas de Villa Versaglia dan testimonio de la ambición de un cardenal. Flavio Chigi, cardenal nepote del papa Alejandro VII, había sido recibido en Francia por Luis XIV en 1664 y había contemplado Versalles. De vuelta en Roma, quiso construir su residencia estival inspirándose —con cierta ironía— en el palacio del Rey Sol. El nombre italianizado lo dice todo. Las obras comenzaron en 1665, confiadas primero a Felice della Greca y luego a Carlo Fontana. Nos encontramos a 20 kilómetros de Roma, en el parque de Veio.
Un complejo de edificios en la vegetación
La villa no era un edificio único. Una torre palomar de planta cuadrada marcaba la entrada; le seguían la residencia principal, un edificio para la familia y una capilla dedicada a san Francisco de Sales con pinturas de Giovan Angelo Canini. El jardín contaba con juegos de agua, esculturas, árboles frutales poco comunes y una pajarera con frescos. Bajo tierra había una cisterna de 200 metros de longitud, un establo circular excavado en la toba a 50 metros de profundidad y, según se dice, un pasadizo secreto hacia el Palazzo Chigi en el pueblo.
Declive y redescubrimiento
Tras la muerte del cardenal en 1693, la villa se fue deteriorando. En 1908 se desmontó el tejado y se trasladó a Castel Fusano. Hoy en día solo queda la capilla, prácticamente intacta. El Ayuntamiento adquirió el complejo en 2009. Se puede visitar con reserva previa.