El convento de San Francisco en Cori: un techo azul y dorado con vistas a la ciudad
Justo a las afueras de la Porta Romana, el convento de San Francisco domina la ciudad de Cori. Su posición elevada ofrece una vista de Cori que abarca los tejados y las callejuelas del centro histórico: un panorama único. Pero la verdadera razón para entrar se descubre al levantar la vista: un espectacular techo artesonado del siglo XVII, una explosión de color totalmente inesperada.
El techo azul y dorado de Guarnieri
Es la obra maestra barroca que define el interior del convento. Realizado entre 1673 y 1676 por el tallista Luigi Guarnieri, este techo de madera presenta ricos tallados dorados sobre un fondo de un intenso azul turquesa. Esta adición, llevada a cabo casi 150 años después de la construcción de la iglesia, cambió para siempre su carácter. Es una visión extraordinaria.
De la austeridad al barroco
Además del techo, el complejo esconde otros detalles que merece la pena descubrir. La iglesia, cuya construcción finalizó en 1526, era originalmente muy sencilla, y el claustro adyacente refleja esta austeridad con sus pilares de piedra local. De esa época se conservan las sillerías del coro, de madera de nogal, con su atril giratorio en el centro. Entre las obras posteriores cabe destacar el cuadro de San Carlos Borromeo, atribuido a Pomarancio.
Abre todos los días de 16:30 a 18:30. Se recomienda reservar con antelación, ya que el horario de apertura puede variar en caso de celebraciones religiosas, eventos o cuando se alcanza el aforo máximo permitido.