Colegiata de Santa María de la Piedad en Cori: el candelabro más antiguo de Italia escondido en una plaza sin nombre
La plaza de la colegiata de Santa María de la Piedad, en Cori, está escondida entre las callejuelas. Se llega a ella por casualidad, girando cuesta arriba desde Porta Romana, y se abre ante los ojos: amplia, semicircular, con la fachada del siglo XVIII que cierra el fondo. El impacto de la plaza ya es notable de por sí, pero el verdadero motivo para entrar está en el interior.
Una iglesia sobre un templo, y una historia milenaria
La fundación de la iglesia se remonta a los siglos XI-XII, probablemente sobre los restos de un edificio romano, quizá un templo dedicado a Diana y Fortuna, aunque ninguna excavación lo ha confirmado aún. En via della Collegiata aún es visible un muro en opus quadratum. La primera mención documentada es de 1273, mientras que el interior barroco actual es del siglo XVII.
Tres cosas imperdibles
El candelabro para el cirio pascual del siglo XII es el ejemplo más antiguo conocido de su género: mármol blanco, quimeras en la base, columnas salomónicas y decoraciones que mezclan símbolos paganos y cristianos. Fabricado probablemente en Cassino, se alza junto al altar sobre el que descansa un sarcófago cosmatesco del mismo período. En la contrafachada, el órgano Bonifazi-Priori (tubos originales de 1630, restaurado en 1873) cuenta con 16 registros y es uno de los más significativos de la provincia de Latina. Entre las pinturas, destaca el Pentecostés atribuido a Anastasio Fontebuoni.